{"id":14249,"date":"2025-06-17T08:00:56","date_gmt":"2025-06-17T12:00:56","guid":{"rendered":"https:\/\/lightbearers.org\/blog\/?p=14249"},"modified":"2025-05-28T14:25:13","modified_gmt":"2025-05-28T18:25:13","slug":"los-guardianes-del-tesoro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/lightbearers.org\/blog\/es\/los-guardianes-del-tesoro\/","title":{"rendered":"Los guardianes del tesoro"},"content":{"rendered":"<p class=\"p1\">\u00abPero tenemos este tesoro en vasijas de barro para que se vea que tan sublime poder viene de Dios y no de nosotros\u00bb (<a href=\"https:\/\/www.biblegateway.com\/passage\/?search=2%2520corintios%25204:7&amp;version=NVI\"><span class=\"s1\">2 Corintios 4:7 NVI<\/span><\/a>).<\/p>\n<p class=\"p1\">Raviolis caseros. Salsa rag\u00fa. Alcachofas rellenas. Estos y otros platos forman parte de mis recuerdos favoritos y m\u00e1s v\u00edvidos de mi infancia: los encuentros los domingos en casa de mi familia italoamericana.<\/p>\n<p class=\"p1\">Mi t\u00edo mayor, Geronimo (Jerry) y mi t\u00eda Sue eran los anfitriones designados para nuestros encuentros familiares, ya fuera para celebrar un cumplea\u00f1os, un <i>baby shower<\/i>, las vacaciones o simplemente quedar un domingo cualquiera. T\u00edos, t\u00edas, primos, primas, familia pol\u00edtica, parejas y vecinos comenzaban a llenar la peque\u00f1a casa de ladrillo en Queens, Nueva York, a partir de la una de la tarde. Las cenas de los domingos eran acontecimientos que duraban por lo menos seis horas, con varias rondas de comida, bebidas y, por supuesto, conversaciones a un volumen descomunal.<\/p>\n<blockquote>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s2\">Ahora bien, si no est\u00e1s familiarizado con nuestra cultura, el tono y la intensidad de estas charlas podr\u00edan hacerte pensar que en cualquier momento estallar\u00eda una pelea.<\/span><i><br \/>\n<\/i><\/p>\n<\/blockquote>\n<p class=\"p1\">Las conversaciones segu\u00edan un patr\u00f3n predecible. Mientras la pasta se asentaba en nuestros est\u00f3magos, mi padre y mis t\u00edos se sentaban junto a la ventana de la parte delantera de la casa y comenzaban a hablar de deporte. Generalmente de b\u00e9isbol. Generalmente de los <i>Yankees<\/i>. El boxeo verbal era un deporte en mi familia y nuestra sala de estar, el cuadril\u00e1tero.<\/p>\n<p class=\"p1\">Durante el postre, la conversaci\u00f3n se centraba en la pol\u00edtica y, de vez en cuando, en la religi\u00f3n. Ahora bien, si no est\u00e1s familiarizado con nuestra cultura, el tono y la intensidad de estas charlas podr\u00edan hacerte pensar que en cualquier momento estallar\u00eda una pelea.<\/p>\n<p class=\"p1\">Mis primos m\u00e1s j\u00f3venes y yo sab\u00edamos que no deb\u00edamos meternos en la refriega, aunque a veces los primos mayores se animaban a dar su opini\u00f3n. Nosotros los alent\u00e1bamos en silencio cuando se atrev\u00edan a argumentar sobre la rotaci\u00f3n de los lanzadores (p\u00edchers) de los Yankees o la inminente huelga sindical.<\/p>\n<p class=\"p1\">De vez en cuando, cuando el debate llegaba al punto de ebullici\u00f3n, mi t\u00eda Sue (una sure\u00f1a de pura cepa, que conoci\u00f3 a mi t\u00edo Jerry y se cas\u00f3 con \u00e9l cuando estaba destinado en Florida) interven\u00eda para restablecer el orden, mandando a todos a callar. Aunque las palabras que usaba eran bastante coloridas, su acento sure\u00f1o limaba cualquier aspereza.<\/p>\n<p class=\"p1\">En las \u00faltimas horas de nuestros encuentros surg\u00edan mis abuelos en la conversaci\u00f3n, y entonces ocurr\u00eda la verdadera magia. Daba la impresi\u00f3n de que todos sab\u00edan que no deb\u00edan pronunciar los nombres de \u00abpapa\u00bb y \u00abmama\u00bb hasta que no se hubiese hablado de todo lo dem\u00e1s. Mi abuela falleci\u00f3 de c\u00e1ncer a muy temprana edad, cuando mi padre ten\u00eda tan solo ocho a\u00f1os. Quince a\u00f1os despu\u00e9s, el c\u00e1ncer tambi\u00e9n se llev\u00f3 a mi abuelo. Siendo el primo m\u00e1s joven, nunca tuve el privilegio de conocerlos, aunque s\u00ed tengo el honor de llevar el nombre de mi abuelo Angelo. Ambos emigraron a los Estados Unidos desde Italia (ella en su adolescencia y \u00e9l a los veintitantos) y se conocieron siendo vecinos en Brooklyn, Nueva York. Juntos se forjaron una vida para ellos mismos y para sus hijos, basada en la devoci\u00f3n a la familia y el trabajo duro.<\/p>\n<blockquote>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s2\">Tengo recuerdos de personas a las que nunca he visto en mi vida porque me cri\u00e9 con ellos a trav\u00e9s de las historias colectivas de mis mayores.<\/span><i><br \/>\n<\/i><\/p>\n<\/blockquote>\n<p class=\"p1\">De ni\u00f1o, me daba cuenta de que la muerte de mis abuelos hab\u00eda dejado un gran vac\u00edo en nuestra familia, y la \u00fanica forma que conoc\u00edamos de rellenar esos huecos, para tenerlos en mente, era contando historias. Y mi familia era insuperable contando historias. De hecho, contaban las historias de mis abuelos una y otra vez de forma tan v\u00edvida y tan detallada, que para m\u00ed ya no son historias; son recuerdos. Tengo recuerdos de personas a las que nunca he visto en mi vida porque me cri\u00e9 con ellos a trav\u00e9s de las historias colectivas de mis mayores.<\/p>\n<p class=\"p1\">Ver\u00e1s, mis mayores eran m\u00e1s que solo familia; eran guardianes de un tesoro. Y el tesoro que llevaban consigo era el amor y la devoci\u00f3n de sus mayores, encarnados en las historias que contaban sobre ellos. (Y tambi\u00e9n en las recetas. Antes de fallecer, mi abuelo le ense\u00f1\u00f3 a todas sus nueras c\u00f3mo preparar la salsa.)<\/p>\n<p class=\"p1\">En <a href=\"https:\/\/www.biblegateway.com\/passage\/?search=2%2520corintios%25204:7&amp;version=NVI\"><span class=\"s1\">2 Corintios 4:7 NVI<\/span><\/a>, Pablo le dice a la iglesia de Corinto que ellos tambi\u00e9n son guardianes de un tesoro. Y que el tesoro que encarnan es el evangelio, que es poder de Dios para salvaci\u00f3n. Nota lo intencional que es Pablo al contrastar la excelencia del tesoro con la fragilidad del envase. Pablo sab\u00eda que la iglesia ten\u00eda sus fallos porque est\u00e1 compuesta de personas con defectos y debilidades. Pero nuestras debilidades no nos descalifican del prop\u00f3sito de Dios. De hecho, cuanto m\u00e1s fr\u00e1gil es la vasija, mayor es la gloria. El \u00e9xito del evangelio no depende de la fuerza de sus portadores, sino m\u00e1s bien de su deseo de recibir y contar la historia de un Salvador que es lo suficientemente fuerte como para salvar a quienes Dios llama a trav\u00e9s de ellos.<\/p>\n<p class=\"p1\">Hemos recibido el tesoro de la Palabra de Dios, y tenemos el enorme privilegio de contar su historia una y otra vez, de tantas maneras como podamos, y por todos los medios posibles. A medida que experimentas la historia, puedes volver a contarla con tus propias palabras y a trav\u00e9s de tu propia vida, de formas que alcanzar\u00e1n a personas a las que s\u00f3lo t\u00fa puedes llegar. Al hacerlo, el tesoro del evangelio transformar\u00e1 la vida de individuos, familias e incluso generaciones futuras.<\/p>\n<p class=\"p1\">\u00bfTe animas ya a ser un guardi\u00e1n del tesoro?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abPero tenemos este tesoro en vasijas de barro para que se vea que tan sublime poder viene de Dios y no de&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":61,"featured_media":14196,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[474,243],"tags":[],"class_list":["post-14249","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-espanol","category-uncategorized-es"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/lightbearers.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/BlogPost_February-2.jpg?fit=2560%2C1440&ssl=1","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/paAh8r-3HP","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/lightbearers.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14249","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/lightbearers.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/lightbearers.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lightbearers.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/61"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lightbearers.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14249"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/lightbearers.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14249\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":14250,"href":"https:\/\/lightbearers.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14249\/revisions\/14250"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lightbearers.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/14196"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/lightbearers.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14249"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/lightbearers.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14249"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/lightbearers.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14249"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}