{"id":8434,"date":"2015-06-18T11:48:10","date_gmt":"2015-06-18T18:48:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lightbearers.org\/?p=8434"},"modified":"2018-03-26T08:03:49","modified_gmt":"2018-03-26T16:03:49","slug":"una-mirada-mas-profunda-a-la-ordenacion-de-la-mujer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/lightbearers.org\/blog\/una-mirada-mas-profunda-a-la-ordenacion-de-la-mujer\/","title":{"rendered":"Una Mirada M\u00e1s Profunda a la Ordenaci\u00f3n de la Mujer"},"content":{"rendered":"<p class=\"text-center type--fine-print\"><a href=\"\/a-closer-look-at-womens-ordination\/\">english<\/a> \u00a0|\u00a0 espa\u00f1ol \u00a0|\u00a0 <a href=\"\/esli-vsglinut-na-ordinatsiu-zenshin-poblizhe\/\">\u0440\u0443\u0441\u0441\u043a\u0438\u0439<\/a>\u00a0 | \u00a0<a href=\"\/um-olhar-atento-sobre-a-ordenacao-de-mulheres\/\">portugu\u00eas<\/a><\/p>\n<p>Mi\u00e9rcoles, 14 de enero 2015. Hoy he decidido que es hora de consagrarme y ponerme manos a la obra y estudiar el tema de la ordenaci\u00f3n de la mujer por m\u00ed mismo. Despu\u00e9s de todo, mi iglesia est\u00e1 envuelta en un conflicto de enorme actualidad. Al prepararme para esta tarea, me pregunto qu\u00e9 descubrir\u00e9 si dejo de lado mis preferencias y opiniones sobre el tema y examino y estudio sencillamente lo que la Biblia y los escritos de Elena G. de White dicen al respecto. Lo que sea que est\u00e9 a punto de descubrir, estoy seguro de una cosa: la iglesia debe ir de acuerdo con lo que la Biblia ense\u00f1a al respecto, as\u00ed que eso es lo que yo necesito investigar.<\/p>\n<p>Mi nombre es Ty Gibson. Soy miembro de la Iglesia Adventista del S\u00e9ptimo D\u00eda. Reci\u00e9n salido del mundo, fui bautizado a la delicada edad de 18 a\u00f1os. Desde ese momento en adelante, he entregado mi vida adulta completamente al ministerio, a tiempo completo. Soy codirector de <i>Light Bearers<\/i> (Portadores de Luz), un ministerio evangel\u00edstico localizado en el estado de Oreg\u00f3n. <i>Light Bearers <\/i>goza de una relaci\u00f3n de trabajo muy positiva y productiva con los l\u00edderes de la iglesia y miembros alrededor del mundo. Hemos proporcionado m\u00e1s de quinientos millones de publicaciones evangelistas gratuitas a asociaciones, uniones y divisiones alrededor del mundo. Este material, traducido en m\u00e1s de 40 idiomas, presenta fielmente el mensaje doctrinal completo del adventismo, centrado en Cristo. Tambi\u00e9n soy pastor en la Asociaci\u00f3n de Oreg\u00f3n, y tengo una buena relaci\u00f3n con el presidente de mi asociaci\u00f3n, seg\u00fan la \u00faltima vez que lo comprob\u00e9.<\/p>\n<p>Avancemos r\u00e1pidamente, hoy es el primero de junio y he finalizado mi estudio. Pens\u00e9 que iba descubrir una mayor evidencia y respaldo para la postura que yo ya ten\u00eda. Lo que descubr\u00ed en realidad es que yo estaba equivocado en algunas de las cosas que yo supon\u00eda que la Biblia dec\u00eda sobre el tema. En cuanto comenc\u00e9 a leer, y continuar leyendo, me somet\u00ed a una serie de cambios en mi forma de pensar bajo la direcci\u00f3n de la Palabra de Dios.<\/p>\n<p>Cualquiera que sea su opini\u00f3n actual, si usted es un creyente que toma en serio la inspiraci\u00f3n de la Biblia y los escritos de Elena G. de White, perm\u00edtame sugerir que es su deber personal y de su iglesia, considerar con objetividad la siguiente informaci\u00f3n hist\u00f3rica y perspectivas b\u00edblicas. Si usted es un delegado en el Congreso de la Asociaci\u00f3n General de 2015, puedo pedirle urgente y humildemente, como su hermano en Cristo, que lea este art\u00edculo antes de votar sobre la ordenaci\u00f3n de la mujer.<\/p>\n<blockquote><p>Nuestra iglesia se enfrenta a una grave crisis que amenaza con causar una divisi\u00f3n dolorosa entre nosotros.<\/p><\/blockquote>\n<p>As\u00ed pues, le invito a que respire profundamente, a que ore sinceramente por iluminaci\u00f3n divina y que abra su mente a la direcci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo. Despu\u00e9s de todo, esta es la \u00fanica posici\u00f3n apropiada para tomar ante Dios.<\/p>\n<h3>La Condici\u00f3n del Asunto<\/h3>\n<p>Nuestra iglesia se enfrenta a una grave crisis que amenaza con causar una divisi\u00f3n dolorosa entre nosotros. En el pr\u00f3ximo congreso de la Asociaci\u00f3n General en San Antonio, Texas, se tomar\u00e1 un voto sobre la ordenaci\u00f3n de la mujer. Habr\u00e1n dos maneras de votar:<\/p>\n<ol>\n<li>Un voto S\u00cd permitir\u00e1 que cada una de las 13 Divisiones mundiales de la iglesia pueda decidir lo mejor respecto a la ordenaci\u00f3n de las mujeres en las distintas zonas del mundo sin hacer el requerimiento a ninguna Divisi\u00f3n, Uni\u00f3n, Conferencia (Asociaci\u00f3n) o iglesia local de ordenar a una mujer.<\/li>\n<li>Un voto NO rechazar\u00e1 la propuesta de permitir a cada una de las Divisiones decidir lo que es mejor para su territorio concerniente a la ordenaci\u00f3n de la mujer. Un voto NO probablemente sea interpretado por mucho de sus defensores como una regla universal que proh\u00edbe la ordenaci\u00f3n de la mujer en la Iglesia Adventista del S\u00e9ptimo D\u00eda alrededor del mundo, aunque esa interpretaci\u00f3n sea desafiada y debatida en a\u00f1os por venir.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Las voces prominentes a favor de un voto NO nos est\u00e1n diciendo que la Biblia claramente proh\u00edbe la ordenaci\u00f3n de la mujer al ministerio del evangelio, y permitir que las mujeres sean ordenadas har\u00eda que la Iglesia Adventista del S\u00e9ptimo D\u00eda fuera infiel a las Escrituras y a Dios.<\/p>\n<p>Las voces prominentes a favor de un voto S\u00cd nos est\u00e1n diciendo que la Biblia no proh\u00edbe la ordenaci\u00f3n de la mujer y, por la tanto, la iglesia est\u00e1 libre de hacer lo que considere mejor sobre el asunto para el avance del evangelio.<\/p>\n<p>Ambos lados del asunto se est\u00e1n procurando, sin duda, con honestidad ante el Se\u00f1or, para descubrir y seguir lo que la Biblia ense\u00f1a sobre el asunto, y ambos lados sin duda tienen responsabilidad por la amenaza de divisi\u00f3n que la iglesia est\u00e1 enfrentando.<\/p>\n<p>Un voto NO tendr\u00eda la posibilidad de dividir la Iglesia Adventista del S\u00e9ptimo D\u00eda a nivel denominacional, llevando a la posible separaci\u00f3n de algunas uniones de la Iglesia Adventista del S\u00e9ptimo D\u00eda mundial.<\/p>\n<p>Un voto S\u00cd probablemente no producir\u00eda una divisi\u00f3n en la denominaci\u00f3n, pero ser\u00eda probable que algunos se sintieran obligados a cortar sus lazos con la Iglesia Adventista del S\u00e9ptimo D\u00eda; en particular los que han decidido que el problema es un asunto de fidelidad o infidelidad a Dios.<\/p>\n<blockquote><p>\u00bfExige la Biblia s\u00f3lo la ordenaci\u00f3n de los hombres y\/o proh\u00edbe la ordenaci\u00f3n de la mujer?<\/p><\/blockquote>\n<p>En pocas palabras, este es un gran problema para nuestra querida iglesia. Es imperativo, mientras nos esforzamos en seguir las Escrituras fielmente, que pensemos detenidamente en nuestra decisi\u00f3n y fijemos nuestros corazones \u00faltimamente en hacer lo que sea mejor para la gloria de Dios, para la unidad de Su iglesia y la propagaci\u00f3n del evangelio. Desde luego, no quiero a\u00f1adir a la confusi\u00f3n, ni tengo inter\u00e9s en defender un lado u otro en el debate; pero s\u00ed tengo algo que decir, que no oigo que se est\u00e9 diciendo, algo que es vital y creo que podr\u00eda hacer la gran diferencia para los miembros de la iglesia que sincera y simplemente quieren:<\/p>\n<ul>\n<li>ser fieles a las Escrituras<\/li>\n<li>mantener \u201cla unidad del Esp\u00edritu mediante el v\u00ednculo de la paz.\u201d<\/li>\n<\/ul>\n<p>Haciendo una evaluaci\u00f3n de las opciones de voto, la ruta m\u00e1s directa para determinar qu\u00e9 es lo mejor para la iglesia, ser\u00eda hacernos la pregunta subyacente, <i>\u00bfExige la Biblia s\u00f3lo la ordenaci\u00f3n de los hombres y\/o proh\u00edbe la ordenaci\u00f3n de la mujer?<\/i><\/p>\n<p>Si as\u00ed lo hace, entonces estamos tratando con una cuesti\u00f3n clara de la ortodoxia doctrinal y moral imperativa, en cuyo caso la ordenaci\u00f3n de mujeres constituir\u00eda infidelidad a las Escrituras y rebeli\u00f3n contra Dios. Si no lo hace, entonces la iglesia est\u00e1 libre de hacer lo que considere mejor para la propagaci\u00f3n del evangelio, y los que est\u00e1n elevando el asunto al nivel de una prueba de la verdad est\u00e1n haciendo algo divisivo, lo que no hacen las Escrituras.<\/p>\n<p>Nos dirigimos entonces al tema que nos ocupa, empezando con algunos antecedentes hist\u00f3ricos.<\/p>\n<h3>Antecedentes Hist\u00f3ricos<\/h3>\n<p>La siguiente recomendaci\u00f3n fue llevada ante el Congreso de la Asociaci\u00f3n General, all\u00e1 en el a\u00f1o 1881:<\/p>\n<p class=\"reference\">\u201cResuelto, que las damas que posean las calificaciones necesarias para llenar ese cargo puedan, con perfecta propiedad, ser separadas por ordenaci\u00f3n para la obra del ministerio cristiano\u201d (<i>Hijas de Dios, <\/i>p. 266.3).<\/span><br \/>\nAl parecer, este no es un asunto nuevo para nosotros como pueblo. En 1881, el Movimiento Adventista ten\u00eda mujeres activas y dedicadas al ministerio. Justamente esa realidad pr\u00e1ctica es lo que promovi\u00f3 la recomendaci\u00f3n que se llev\u00f3 a cabo. No fue el resultado de un movimiento feminista tratando de invadir a la iglesia. La recomendaci\u00f3n tampoco fue impulsada por las incursiones populares de la cultura secular. Surgi\u00f3 sencillamente como un reconocimiento de lo que estaba sucediendo: las mujeres adventistas estaban predicando el evangelio.<\/p>\n<p>Elena G. de White no pudo asistir al congreso de 1881 de la Asociaci\u00f3n General, debido en gran parte al fallecimiento de su marido, James, en agosto de ese a\u00f1o. Su hijo Willy, sin embargo, s\u00ed asisti\u00f3 al congreso. \u00c9l comunic\u00f3 la din\u00e1mica pol\u00edtica que presenci\u00f3, describiendo dos grupos en desacuerdo, el uno con el otro\u2014uno \u2018progresista\u2019 y el otro \u2018conservador\u2019 (W.C. White a Mary White, 2 de diciembre de 1881. White Estate, Archivos de la Asociaci\u00f3n General). Despu\u00e9s de debatirlo, la recomendaci\u00f3n a\u00fan no se vot\u00f3, pero fue enviada a un comit\u00e9 peque\u00f1o de tres hombres, y eso fue todo, ya que el asunto se qued\u00f3 all\u00ed.<\/p>\n<p>Aunque Elena G. de White no asisti\u00f3 al congreso de 1881, poco despu\u00e9s, en su art\u00edculo del <i>Review and Herald,<\/i> el 4 de abril de 1882; ella coment\u00f3 lo siguiente:<\/p>\n<p class=\"reference\">\u201cSi hay una labor que es m\u00e1s importante que otra, es el de presentar nuestras publicacions ante el p\u00fablico, lo que llevar\u00e1 a los hombres a escudri\u00f1ar las Escrituras. El trabajo misionero\u2014presentando nuestras publicaciones a familias, conversando y orando con ellas y por ellas\u2014es un trabajo \u00fatil, y uno que educar\u00e1 a hombres y mujeres para hacer el labor pastoral\u201d (<i>Review and Herald<\/i>, 4 de Abril, 1882).<\/p><\/blockquote>\n<p>Probablemente no esperaban que ella dijera eso (yo tampoco lo esperaba). Elena G. de White preve\u00eda a las mujeres en el ministerio pastoral. Y, por favor, p\u00e1rense a reflexionar sobre el significado del contexto hist\u00f3rico en la cual ella hizo esta declaraci\u00f3n. Una propuesta apenas hab\u00eda sido llevada ante el congreso de la asociaci\u00f3n general, diciendo que las mujeres \u201csean escogidas por ordenaci\u00f3n al trabajo del ministerio cristiano.\u201d Luego, con esa recomendaci\u00f3n en la mente de los adventistas, Elena G. de White declar\u00f3 en la revista oficial de la iglesia que las mujeres, tanto como los hombres, pueden \u201cdesarrollar la labor pastoral.\u201d<\/p>\n<p>Observe tambi\u00e9n que el tema principal de su art\u00edculo fue la necesidad de circular literatura evang\u00e9lica por medio del trabajo de ir de casa en casa. Pero entonces, aparentemente fuera del tema y sin motivo aparente\u2014<i>a menos que sepa que el liderazgo de la asociaci\u00f3n general en ese mismo momento estaba considerando la cuesti\u00f3n de si las mujeres deb\u00edan o no ser ordenadas\u2014<\/i>ella s\u00f3lo lanza este breve comentario diciendo que haciendo ministerio en los hogares de la gente \u201cse educar\u00e1 a hombres y mujeres para hacer la labor pastoral.\u201d<\/p>\n<p>Esta declaraci\u00f3n indica, como m\u00ednimo, que Elena G. de White no estaba en contra de la recomendaci\u00f3n de ordenar mujeres en 1881. Si as\u00ed fuera, habr\u00eda sido imprudente de su parte hacer este comentario en el contexto inmediato de una recomendaci\u00f3n para ordenar mujeres al ministerio pastoral. As\u00ed mismo, es inconcebible que Elena G. de White no hubiera advertido a los hermanos de la Asociaci\u00f3n General a abstenerse de aprobar la recomendaci\u00f3n para ordenar a las mujeres si, de hecho, el hacerlo constituir\u00eda infidelidad a las Escrituras y rebeli\u00f3n contra Dios. Pero no lo hizo. En efecto, ella apuntaba en la direcci\u00f3n opuesta en el mismo momento en el que el asunto estaba siendo considerado.<\/p>\n<p>Algunos han intentado negar el significado de su declaraci\u00f3n en 1882, alegando que ella s\u00f3lo us\u00f3 el t\u00e9rmino \u201clabor pastoral\u201d como sin\u00f3nimo de la obra del colportaje, la labor de puerta a puerta. Pero el lector que es objetivo, se dar\u00e1 cuenta de que su punto en concreto era que, el trabajo como colportor proporciona una educaci\u00f3n para hacer una transici\u00f3n hacia el ministerio pastoral.<\/p>\n<p>No, la declaraci\u00f3n de 1882 no constituye una solicitud directa de parte de Elena G. de White para ordenar mujeres al ministerio evang\u00e9lico. Se podr\u00eda argumentar que ella no ten\u00eda ning\u00fan problema con que las mujeres desarrollaran una labor pastoral mientras no involucrara la ordenaci\u00f3n. Muy bien. No queremos extraer m\u00e1s que lo que dice en la declaraci\u00f3n, de un lado u otro. Pero lo que s\u00ed nos cuenta la declaraci\u00f3n es que Elena G. de White previ\u00f3 \u201ca ambos, hombres y mujeres\u201d, trabajando en la labor pastoral; e hizo esta declaraci\u00f3n sin estipular ning\u00fan tipo de restricci\u00f3n, en el contexto hist\u00f3rico inmediato cuando la Asociaci\u00f3n General estaba considerando una recomendaci\u00f3n para ordenar a mujeres.<\/p>\n<p>Este ser\u00eda un buen momento para detenernos y hacernos la pregunta sobre si de verdad queremos saber lo que la Biblia y Elena G. de White realmente dicen sobre este tema, y pedir que el Se\u00f1or llene nuestro ser con objetividad y honestidad.<\/p>\n<p>En 1901, Elena G. de White hizo una segunda declaraci\u00f3n con respecto a las mujeres ocupando la posici\u00f3n pastoral:<\/p>\n<p class=\"reference\">\u201cTodos los que deseen tener oportunidad de ejercer un verdadero ministerio, y que quieran entregarse sin reserva a Dios; hallar\u00e1n en el colportaje oportunidades para hablar de las muchas cosas concernientes a la vida futura e inmortal. La experiencia as\u00ed ganada ser\u00e1 aun de m\u00e1s valor para los que se est\u00e1n preparando para el ministerio. Es la compa\u00f1\u00eda del Esp\u00edritu Santo de Dios lo que prepara a los obreros, sean hombres o mujeres, para apacentar la grey de Dios\u201d (<i>Testimonios para la Iglesia<\/i>, T6, p.324).<\/p><\/blockquote>\n<p>Esta es b\u00e1sicamente una repetici\u00f3n de su declaraci\u00f3n en 1882, s\u00f3lo que esta vez ella dice que \u201cambos, hombres y mujeres\u201d, pueden \u201cser pastores de la grey de Dios\u201d. La palabra \u201cgrey\u201d es un t\u00e9rmino simb\u00f3lico para la iglesia de Dios, espec\u00edficamente indicando una congregaci\u00f3n local de creyentes. Evidentemente, entonces, Elena G. de White previ\u00f3 hombres y mujeres ocupando el rol pastoral en congregaciones locales. De nuevo, al igual que en su declaraci\u00f3n de 1882 sobre este tema, voces prominentes en el debate actual han descartado sencillamente esta declaraci\u00f3n como si no tuviera relevancia con respecto a este tema. Dicen que \u201cElla s\u00f3lo usaba la palabra \u2018pastor\u2019 como sin\u00f3nimo para el colportor que va de puerta en puerta.\u201d Pero est\u00e1 claro que ese no es el caso. Ella claramente dice que el trabajo del colportor sirve como preparaci\u00f3n tanto para hombres como para mujeres, para \u201cser pastores de la grey de Dios\u201d. La primera categor\u00eda de trabajo es una preparaci\u00f3n para entrar en la segunda categor\u00eda.<\/p>\n<p>Pero si eso no est\u00e1 suficientemente claro, en los pr\u00f3ximos dos p\u00e1rrafos del pasaje, Elena G. de White elimina toda duda con respecto a su intenci\u00f3n. Despu\u00e9s de mencionar que la obra del colportaje sirve como una preparaci\u00f3n tanto para los hombres como las mujeres, con el fin de \u201cser pastores de la grey de Dios\u201d, ella expresa una advertencia. Ciertos ministros les dec\u00edan a algunos que estaban haciendo la obra del colportaje que ellos deber\u00edan entrar al ministerio del p\u00falpito y ser predicadores. Ella advirti\u00f3 en contra de atraer a los colportores al ministerio pastoral, explicando que algunos de los que estaban haciendo la obra del colportaje deb\u00edan, de hecho, permanecer en dicha obra, porque sus dones complementaban ese trabajo.<\/p>\n<p>Entonces ella apel\u00f3 a cada individuo, tanto a hombres como a mujeres, a que escogieran quedarse en el colportaje o entrar en el ministerio pastoral basado en una evaluaci\u00f3n de sus dones y vocaci\u00f3n, no basado en palabras halag\u00fce\u00f1as de aquellos que les dec\u00edan que deb\u00edan ser predicadores. Es evidente, por lo tanto, que Elena G. de White estaba tratando la obra del colportaje y la obra pastoral en dos categor\u00edas distintas, lo que clarifica de igual manera que ella estaba diciendo expl\u00edcitamente que las mujeres, as\u00ed como los hombres, est\u00e1n aptos para ambas categor\u00edas.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en 1901, Elena G. de White hizo un llamado apasionado para los obreros, y en el transcurso de su llamado ella dijo que ambos, \u201chombres y mujeres\u2026 hermanos y hermanas,\u201d son llamados a ser \u201csacerdotes para el Se\u00f1or\u201d y \u201cministros de nuestro Dios.\u201d F\u00edjese en la progresi\u00f3n de su pensamiento y en la fuente b\u00edblica que ella estaba usando:<\/p>\n<p class=\"reference\">\u201cSi los hombres y las mujeres actuasen como la mano ayudadora del Se\u00f1or, haciendo obras de amor y bondad, elevando a los oprimidos y rescatando a los que est\u00e1n pereciendo, la gloria del Se\u00f1or ser\u00eda su respaldo.<\/p>\n<p>\u201cCristo dijo de Su obra, \u2018El Esp\u00edritu de Jehov\u00e1 el Se\u00f1or est\u00e1 sobre m\u00ed, porque me ungi\u00f3 Jehov\u00e1; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos\u2026<\/p>\n<p>\u201cDespierta, despierta, mis hermanos y hermanas. Debes hacer la obra que Cristo hizo cuando \u00c9l estaba en la tierra. Acu\u00e9rdate que puedes obrar como la mano ayudante de Dios en abrir las puertas de prisi\u00f3n de aquellos que estan descuadernado. Maravilloso es la obra que Dios desea cumplir atravez de sus siervos, que Su nombre sea constantemente glorificado. El espera a obrar a trav\u00e9s de su pueblo. Aquellos que estan dispuestos en hacer usados obtendr\u00e1n una rica experiencia, una experiencia llena de la gloria de Dios\u2026<\/p>\n<p>\u201cDe los que sirven como Su mano ayudante, el Se\u00f1or dice \u2018Ser\u00e1n nombrados los sacerdotes del Se\u00f1or; los hombres les llamar\u00e1n los ministros de Dios\u2019\u201d (Elena G. de White, <i>Review and Herald<\/i>, Octubre 15, 1901).<\/p><\/blockquote>\n<blockquote><p>Uno de los argumentos que se muestran en contra de permitir la ordenaci\u00f3n de las mujeres es que los sacerdotes del Antiguo Testamento eran todos hombres.<\/p><\/blockquote>\n<p>El pasaje b\u00edblico que ella est\u00e1 citando es Isa\u00edas 61. Es una profec\u00eda del ministerio en el cual el Mes\u00edas se involucrar\u00eda. Estamos generalmente familiarizados con la parte de la profec\u00eda que Jes\u00fas aplic\u00f3 a s\u00ed mismo, pero Elena G. de White va m\u00e1s all\u00e1, citando una parte de la profec\u00eda con la que la mayor\u00eda de nosotros no estamos familiarizados, la parte en la cual Isa\u00edas predice la formaci\u00f3n de la iglesia del Nuevo Testamento en el inicio del ministerio del Mes\u00edas:<\/p>\n<p class=\"reference\">\u201cY vosotros ser\u00e9is llamados sacerdotes de Jehov\u00e1, ministros de nuestro Dios ser\u00e9is llamados\u201d (Isa\u00edas 61:6, <i>Reina Valera<\/i> 1960).<\/p><\/blockquote>\n<p>Uno de los argumentos que se muestran en contra de permitir la ordenaci\u00f3n de las mujeres es que los sacerdotes del Antiguo Testamento eran todos hombres. Por lo tanto, se razona que solamente a los hombres se les debiera permitir ocupar el rol de pastores en la iglesia. El problema con este argumento es que falla en reconocer que dentro de la narrativa b\u00edblica, el sacerdocio lev\u00edtico del Antiguo Testamento da paso al sacerdocio del Nuevo Testamento de todos los creyentes. Isa\u00edas 61 es una profec\u00eda espec\u00edfica que predice esta transici\u00f3n. Lo que hace Elena G. de White con Isa\u00edas 61 es bastante revelador. Ella cita la profec\u00eda usando el lenguaje de \u201cSacerdote\u201d y \u201cMinistro\u201d, y lo aplica tanto a los hermanos como a las hermanas, a hombres y mujeres, dentro de la iglesia. Esto es de mucha importancia, porque demuestra, inequ\u00edvocamente, que la profec\u00eda b\u00edblica ha previsto el cuerpo de Cristo como un sacerdocio de todos los creyentes y Elena G. de White simplemente asumi\u00f3 que la profec\u00eda estaba se\u00f1alando tanto a hombres como a mujeres, para ocupar el papel sacerdotal y ministerial en la iglesia cristiana.<\/p>\n<p>De nuevo, igual que en su cita de 1882, estas dos citas del 1901 no se comparan a un llamado directo para la ordenaci\u00f3n de la mujer. Pero lo que s\u00ed nos dice es que Elena G. de White ten\u00eda previsto involucrar, tanto a las mujeres como a los hombres, en el rol ministerial, pastoral y sacerdotal. Adicionalmente, es vital notar que dentro de los escritos completos de los 25 millones de palabras que ella escribi\u00f3, Elena G. de White nunca escribi\u00f3 una cita diciendo que las mujeres deben o no deben ser ordenadas al ministerio pastoral.<\/p>\n<blockquote><p>El caso en contra de las mujeres ordenadas que ocupan un papel pastoral, en gran medida se basa en dos principales argumentos&#8230;<\/p><\/blockquote>\n<p>Entonces procedemos c\u00e1ndidamente a examinar lo que la Biblia dice acerca del tema. El caso en contra de las mujeres ordenadas que ocupan un papel pastoral, en gran medida se basa en dos principales argumentos:<\/p>\n<ol>\n<li>La cita de Pablo sobre el \u201cmarido-de-una-sola-mujer\u201d en 1 Timoteo 3, en el contexto de su cita sobre el orden de la creaci\u00f3n en 1 Timoteo 2 (tambi\u00e9n en Tito 1:5-9).<\/li>\n<li>La cita de Pablo acerca de ser la \u201ccabeza\u201d, en 1 Corintios 11.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Vamos a considerar a ambos cuidadosa y objetivamente.<\/p>\n<h3>Marido de una Sola Mujer<\/h3>\n<p>Cuando se le pide mostrar la cita b\u00edblica m\u00e1s directa y expl\u00edcita en contra de la ordenaci\u00f3n de las mujeres, los que defienden esa posici\u00f3n se\u00f1alan la cita de Pablo en 1 Timoteo 3:2:<\/p>\n<p class=\"reference\">\u201cEl obispo (<i>episkope<\/i>) sea irreprensible, marido de una sola mujer\u2026\u201d<\/p><\/blockquote>\n<p>El punto de Pablo aqu\u00ed, seg\u00fan nos dicen, es que el obispo (lo que generalmente llamamos pastor hoy en d\u00eda) tiene que ser un hombre, porque el pastor tiene que ser un marido. Pero sabemos que hay por lo menos dos razones hermen\u00e9uticas que nos dejan saber con certeza que \u00e9ste no es el punto de Pablo.<\/p>\n<p>Primero, en el mismo pasaje, un par de vers\u00edculos m\u00e1s adelante, Pablo dice, \u201cLos di\u00e1conos (<i>diakonos<\/i>) sean maridos de una sola mujer\u201d (1 Timoteo 3:12) y luego, inmediatamente, sin parpadear les dice a los creyentes en Roma: \u201cOs recomiendo adem\u00e1s a nuestra hermana Febe, la cual es diaconisa (<i>diakonos<\/i>) de la iglesia\u201d (Romanos 16:1).<\/p>\n<p>Un principio muy importante y s\u00f3lido de un estudio b\u00edblico responsable ser\u00eda el siguiente:<\/p>\n<p class=\"reference\">\u201cPara entender la doctrina, considera todas las Escrituras en su conjunto acerca del tema que deseas estudiar, entonces permite que cada palabra tenga su influencia apropiada y, si puede formar su teor\u00eda sin ninguna contradicci\u00f3n, no podr\u00e1 estar en el error\u201d (Guillermo Miller).<\/p><\/blockquote>\n<p>Este principio se repite en el documento oficial <i>M\u00e9todos del Estudio B\u00edblico,<\/i> votado en el Concilio Anual del Congreso General de 1986:<\/p>\n<p class=\"reference\">\u201cReconoce que la Biblia es su propio int\u00e9rprete y que el significado de las palabras, textos y pasajes ser\u00e1n mejor entendidos a trav\u00e9s de un estudio diligente, comparando las escrituras con las propias escrituras\u2026 El lector debe permitir que cada autor b\u00edblico emerja y sea escuchado mientras reconozca a la misma vez la unidad b\u00e1sica de la auto-divulgaci\u00f3n divina.&#8221;<\/p><\/blockquote>\n<p>Det\u00e9ngase entonces y considere cuidadosamente la comparaci\u00f3n de estos dos pasajes. A Timoteo, Pablo le dice que el <i>episkope<\/i> y el <i>diakonos<\/i> deben ser ambos maridos de una sola mujer. Luego, de los creyentes en Roma, Pablo nos introduce una mujer <i>diakonos<\/i>. Podemos concluir, entonces, que Pablo no tiene intenci\u00f3n de que su cita en 1 Timoteo 3 sea interpretada como una declaraci\u00f3n de g\u00e9nero.<\/p>\n<p>Para mayor claridad, esto es lo que tenemos ante nosotros:<\/p>\n<p class=\"reference\">\u201cLos di\u00e1conos (<i>diakonos<\/i>) sean maridos de una sola mujer\u201d (1 Timoteo 3:12).<\/p>\n<p>\u201cOs recomiendo adem\u00e1s a nuestra hermana Febe, la cual es diaconisa (<i>diakonos<\/i>) de la iglesia\u201d (Romanos 16:1).<\/p><\/blockquote>\n<p>\u00bfQu\u00e9 es, entonces, lo que Pablo desea transmitir en 1 Timoteo 3?<\/p>\n<p>Bueno, mira el pasaje de nuevo: \u201cQue el obispo sea irreprensible, marido de una sola mujer\u2026\u201d<\/p>\n<p>La gram\u00e1tica del texto presenta al \u201cobispo\u201d como el <i>sujeto<\/i>. \u201cMarido de una sola mujer\u201d es presentado como uno de los criterios en la lista que Pablo ofrece para definir c\u00f3mo es un obispo de car\u00e1cter \u201cirreprensible\u201d (vea vers\u00edculos 2-7). \u201cMarido de una sola mujer\u201d es un descriptor gramatical de \u201cirreprensible\u201d. El <i>sujeto<\/i> de Pablo no es el g\u00e9nero del obispo (pastor) o el di\u00e1cono, sino m\u00e1s bien el car\u00e1cter moral de aquellos que ocupan estos dos papeles. Cuando son hombres, como la mayor\u00eda habr\u00edan sido, ellos han de ser los \u201cmaridos de <i>una sola<\/i> mujer\u201d, el punto sigue siendo que<i> una sola<\/i> mujer est\u00e1 permitida. Cuando son mujeres, en el caso de \u201cnuestra hermana Febe\u201d, obviamente el criterio de \u201cmarido de una sola mujer\u201d se aplica en principio, pero con una aplicaci\u00f3n diferente.<\/p>\n<p>Es realmente as\u00ed de sencillo, si dejamos que la Biblia hable por s\u00ed misma y nos detenemos en leerla selectivamente para comprobar un punto. Claramente, Pablo no intent\u00f3 hacer una restricci\u00f3n de g\u00e9nero con su declaraci\u00f3n de \u201cmarido-de-una-sola-mujer\u201d. Sencillamente, no podemos ser leales a las escrituras y no aceptar que cuando Pablo dijo que el anciano y el di\u00e1cono deb\u00edan ser \u201cirreprensibles, maridos de una sola mujer\u201d, \u00e9l quiso transmitir que aquellos que est\u00e1n a cargo de estas posiciones deben ser de un buen car\u00e1cter moral, no que todos tienen que ser hombres. Si fuera as\u00ed, Pablo se estar\u00eda contradiciendo a s\u00ed mismo al reconocer a la hermana Febe como una <i>diakonos<\/i>.<\/p>\n<blockquote><p>Es realmente as\u00ed de sencillo, si dejamos que la Biblia hable por s\u00ed misma y nos detenemos en leerla selectivamente para comprobar un punto.<\/p><\/blockquote>\n<p>Pero hay una segunda raz\u00f3n por la cual no podemos usar 1 Timoteo 3 como evidencia para la ordenaci\u00f3n de solamente los hombres. Incluso si acept\u00e1ramos que el punto de Pablo es que todos los pastores y di\u00e1conos deben ser hombres, Pablo tambi\u00e9n dice en la misma carta que los hombres deben levantar las manos cuando oran (2:8), y que las mujeres deben \u201caprender en silencio\u201d y no \u201cense\u00f1ar\u201d (2:11-12), que los ancianos que son buenos l\u00edderes, especialmente en palabra y doctrina, deber\u00edan recibir un doble salario (5:17), y que los esclavos que est\u00e1n bajo el yugo de esclavitud deben someterse a sus amos (6:1).<\/p>\n<p>No consideramos ninguna de estas cosas como eternas normas morales. No tenemos seminarios o simposios, ni tampoco escribimos redacciones, rog\u00e1ndole a la iglesia sobre la necesidad de que los hombres levanten sus manos cuando oran, de que las mujeres aprendan en silencio y no ense\u00f1ando, de que los predicadores sean especialmente efectivos ganando un doble salario, o de los esclavos honrando a sus amos. Si solamente nos detenemos a pensar sin prejuicios, sabemos que Pablo est\u00e1 hablando aqu\u00ed dentro de su contexto hist\u00f3rico particular. Esta es la raz\u00f3n por la cual no consideramos estos aspectos de la carta de Pablo a Timoteo directamente aplicables a nuestro tiempo y situaci\u00f3n, aunque los principios subyacentes a\u00fan son v\u00e1lidos y deben ser aplicados adecuadamente hoy d\u00eda. La \u00fanica forma de leer la Biblia de una manera responsable es ley\u00e9ndola teniendo en mente su contexto hist\u00f3rico. De otra manera, estamos expuestos a perjudicar la l\u00ednea entre las verdades eternas, por un lado, y las formas temporales, por el otro. Y el hecho es que, como adventistas del s\u00e9ptimo d\u00eda, siempre nos hemos esforzado en leer e interpretar la Biblia de esta manera contextual, hist\u00f3rica, y responsable.<\/p>\n<p>Ahora toma un momento para notar el problema obvio de 1 Timoteo 3 que, si fuera mal interpretado, pudiera haber presentado para el movimiento adventista en sus inicios, en los 1800, con una mujer como profeta. Claro, hab\u00eda gente en aquellos d\u00edas que era r\u00e1pida en citar a Pablo a fin de negar el ministerio de Elena G. de White y probar que ella, precisamente porque era una mujer, no deb\u00eda estar dando instrucci\u00f3n espiritual. En una ocasi\u00f3n, Elena G. de White predic\u00f3 en una gran reuni\u00f3n p\u00fablica en California. Mira lo que ella escribi\u00f3 sobre el evento, con un entusiasmo obvio, a su esposo James:<\/p>\n<p class=\"reference\">\u201cEl Anciano Haskell habl\u00f3 por la tarde y sus labores fueron bien recibidos. Por la noche se dijo que yo tuve la congregaci\u00f3n m\u00e1s grande que jam\u00e1s se hab\u00eda reunido en Arbuckle. La casa estaba llena. Muchos vinieron desde cinco a diez y doce millas. El Se\u00f1or me dio poder especial para poder hablar. La congregaci\u00f3n escuchaba como si estuviera hechizada. Nadie sali\u00f3 de la casa aunque yo habl\u00e9 por m\u00e1s de una hora. Antes de empezar hablando, el Anciano Haskell ten\u00eda un papel que le fue entregado que citaba un cierto texto prohibiendo a las mujeres de hablar en publico. El trat\u00f3 el asunto de una manera breve y clara, expresando el significado de las palabras del ap\u00f3stol. Entiendo que fue un Campbelita quien escribi\u00f3 la objeci\u00f3n y fue circulada antes de que lleg\u00f3 a la mesa; pero el Anciano Haskell lo explic\u00f3 claramente delante del p\u00fablico\u201d (<i>Manuscript Releases<\/i> Vol. 10, p. 70).<\/p><\/blockquote>\n<blockquote><p>La \u00fanica forma de leer la Biblia de una manera responsable es ley\u00e9ndola teniendo en mente su contexto hist\u00f3rico.<\/p><\/blockquote>\n<p>Ser\u00eda \u00fatil para el debate actual descubrir c\u00f3mo nuestros pioneros interpretaron las declaraciones de Pablo en 1 Timoteo. Despu\u00e9s de todo, ellos tuvieron que responder a los que usaban a Pablo para negar el ministerio de Elena G. de White. No tenemos ning\u00fan documento archivado de lo que dijo el anciano Haskell, precisamente en esa ocasi\u00f3n en particular, para \u201cdejarlo claro ante la gente.\u201d Pero s\u00ed guardamos la respuesta de James White a la cuesti\u00f3n general, que nos revela la forma en que nuestros pioneros vieron el asunto. El hermano White ten\u00eda una facilidad de palabra e ingenio que pudo llegar al n\u00facleo de la cuesti\u00f3n:<\/p>\n<p class=\"reference\">\u201cNosotros nos oponemos a esa teolog\u00eda estrecha del alma que no permitira a las mujeres ancianas a tener sue\u00f1os porque la profec\u00eda dice, \u2018Vuestros ancianos so\u00f1ar\u00e1n sue\u00f1os\u2019 y que eso no permitira a las mujeres j\u00f3venes a tener visiones porque la profec\u00eda dice \u2018vuestros j\u00f3venes ver\u00e1n visiones\u2019 Estos cr\u00edticos taca\u00f1os se olvidan que \u2018hombre\u2019 y \u2018hombres\u2019 en las Escrituras, generalmente significa tanto a hombres como a las mujeres, el libro dice que \u2018est\u00e1 establecido para los hombres que mueran una sola vez\u2019 \u00bfAcaso no mueren las mujeres?\u201d (<i>Spiritual Gifts<\/i> Vol. 3 p. 24).<\/p><\/blockquote>\n<p>Esto es \u201cexcepcional\u201d por un n\u00famero de razones. Primero, porque James White est\u00e1 estableciendo una perspectiva fundamental acerca de c\u00f3mo leer e interpretar la Biblia de una manera responsable (y hermen\u00e9utica). \u00c9l toma la Escritura con una intenci\u00f3n obvia, discerniendo entre los principios evidentes en el texto, mientras toma en consideraci\u00f3n el uso de las palabras dentro de su marco hist\u00f3rico. En segundo lugar, \u00e9l discute que la inclinaci\u00f3n de interpretar la Biblia con una exactitud literal que ignora, tanto el contexto m\u00e1s amplio de las Escrituras, como el marco hist\u00f3rico, tiene su fuente en una condici\u00f3n espiritual que \u00e9l llamo \u201cde alma restringida\u201d y \u201ctaca\u00f1o\u201d.<\/p>\n<p>Los primeros adventistas, con su profeta que era mujer, sencillamente no creyeron que la tendencia general de la Biblia a dirigirse al hombre\u2014\u00e9l, esposos y maridos\u2014ten\u00eda la intenci\u00f3n de excluir a las mujeres. El hecho es que b\u00e1sicamente la Biblia entera est\u00e1 escrita para los hombres, ya que casi todas las culturas antiguas, incluyendo a Israel, tomaban a las mujeres como propiedad y no las consideraban seres iguales, al mismo nivel que los hombres, mientras los escritos de Mois\u00e9s indican que Dios estaba guiando a Israel fuera de esta manera de mirar a las mujeres (Mateo 19:3-10). Entonces, mientras leemos las Escrituras, se hace evidente que al dirigirse al hombre, los hombres y las mujeres, ambos son incluidos. Abajo indicamos tres ejemplos que deben ser suficientes para hacer este punto obvio.<\/p>\n<ol>\n<li>Los Diez Mandamientos dicen: \u201cNo codiciar\u00e1s a la mujer de tu pr\u00f3jimo\u201d (\u00c9xodo 20:17). Pero nosotros, por otro lado, no concluimos que el mandamiento no se dirija a las mujeres. Creemos que el mandamiento incluye, por implicaci\u00f3n y extensi\u00f3n, que las mujeres no deben codiciar a los maridos de sus pr\u00f3jimos.<\/li>\n<li>Jes\u00fas dijo: \u201cPero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulter\u00f3 con ella en su coraz\u00f3n\u201d (Mateo 5:28). Pero no tomamos sus palabras dirigidas espec\u00edficamente hacia los hombres, al significar que \u00c9l tampoco est\u00e1 dirigi\u00e9ndose a las mujeres. Las mujeres tampoco deben mirar y codiciar.<\/li>\n<li>El Nuevo Testamento dice: \u201cLos santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Esp\u00edritu Santo\u201d (2 Pedro 1:21). Sin embargo, no tomamos este texto para excluir a las mujeres de recibir el don de la profec\u00eda. Aceptamos que mujeres, tales como Miriam, D\u00e9bora y Elena G. de White, eran verdaderas profetas y no citamos el lenguaje espec\u00edfico de g\u00e9nero de Pedro como para descartar a las mujeres del ministerio prof\u00e9tico.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Si el m\u00e9todo de estudio b\u00edblico utilizado para interpretar a 1 Timoteo 3 fuera aplicado al lenguaje espec\u00edfico de g\u00e9nero de los Diez Mandamientos, el Serm\u00f3n del Monte y 2 Pedro 1:21, estar\u00edamos forzados a concluir que, mientras que a los hombres no se les permite codiciar a las mujeres de sus pr\u00f3jimos, las mujeres s\u00ed son libres de codiciar a los maridos de otras mujeres; y mientras que a los hombres se les ordena abstenerse de mirar y codiciar, las mujeres son libres de mirar y codiciar; y mientras los hombres pueden ser profetas, las mujeres no podr\u00e1n serlo. A estas alturas, sabemos todos que este acercamiento de interpretaci\u00f3n a las Escrituras es deficiente. Y ese es el punto que James White y nuestros pioneros estaban intentando explicar cuando se dirig\u00edan hacia los \u201ccr\u00edticos taca\u00f1os\u201d que estaban tratando de negar el ministerio de Elena G. de White citando la Biblia de esta manera, con \u201calma restringida.\u201d<\/p>\n<p>Concluimos, entonces, con confianza, que el tema de Pablo en 1 Timoteo 3 no trata del g\u00e9nero, sino del car\u00e1cter. \u00c9l no est\u00e1 diciendo: \u201cAseg\u00farate de que s\u00f3lo los hombres ocupen el papel ministerial.\u201d M\u00e1s bien, \u00e9l est\u00e1 diciendo: \u201cAquellos que ocupen este rol deben ser moralmente intachables.\u201d Ese es el punto de Pablo. Cualquier cosa m\u00e1s all\u00e1 de esto involucra el imponer sobre el texto m\u00e1s de lo que pretende, e ignorar otros pasajes de las Escrituras que ponen al texto al servicio de una posici\u00f3n preconcebida.<\/p>\n<h3>El Orden de la Creaci\u00f3n<\/h3>\n<p>A esta altura de nuestro estudio, necesitamos volver atr\u00e1s y echar un vistazo sincero a 1 Timoteo 2:11-14:<\/p>\n<p class=\"reference\">\u201cLa mujer aprenda en silencio, con toda sujeci\u00f3n. Porque no permito a la mujer ense\u00f1ar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio. Porque Ad\u00e1n fue formado primero, despu\u00e9s Eva; y Ad\u00e1n no fue enga\u00f1ado, sino que la mujer, siendo enga\u00f1ada, incurri\u00f3 en transgresi\u00f3n.\u201d<\/p><\/blockquote>\n<p>Aquellos que est\u00e1n defendiendo la ordenaci\u00f3n s\u00f3lo de los hombres, se\u00f1alan este pasaje como prueba de que cuando Pablo dice m\u00e1s adelante: \u201cEl obispo sea irreprensible, marido de una sola mujer\u201d, \u00e9l est\u00e1 usando una regla moral universal contra la ordenaci\u00f3n de la mujer al ministerio del evangelio, llamando la atenci\u00f3n al orden de la creaci\u00f3n. Sabemos con certeza que \u00e9ste no es el caso, por cuatro razones hermen\u00e9uticamente s\u00f3lidas.<\/p>\n<ol>\n<li>Como ya hemos visto, por una simple comparaci\u00f3n de Romanos 16:1 y 1 Timoteo 3:2, 12, est\u00e1 absolutamente claro que Pablo no quiso que su cita de \u201cmarido-de-una-mujer\u201d constituyese una regla universal contra las mujeres que ocuparan un papel ministerial, sino m\u00e1s bien como una descripci\u00f3n del car\u00e1cter moral que una persona debe poseer a fin de tomar el cargo espiritual.<\/li>\n<li>Tenemos otros instantes en las Escrituras en los cuales las mujeres s\u00ed hablan o ense\u00f1an con autoridad de Dios. Lucas nos informa de una manera clara que Pablo y su equipo de misioneros se quedaron en la casa de \u201cFelipe el evangelista\u201d con sus \u201ccuatro hijas doncellas que profetizaban\u201d (Hechos 21:8-9). Piensa en esto: si Pablo cre\u00eda en un mandato divino universal en el que todas las mujeres, en todo lugar y en toda \u00e9poca, ten\u00edan que aprender en silencio y no ense\u00f1ar a los hombres por el hecho de que Ad\u00e1n fue creado primero, antes que Eva, no tendr\u00edamos este registro de las cuatro hijas de Felipe profetizando. M\u00e1s bien, podr\u00edamos leer que Pablo les dijo a estas mujeres algo semejante a esto: \u201cUstedes son mujeres y nosotros somos hombres, mant\u00e9nganse en silencio. Nosotros les ense\u00f1aremos a ustedes, pero ustedes no nos ense\u00f1ar\u00e1n a nosotros.\u201d Pero no, de lo que s\u00ed tenemos registro es de cuatro mujeres \u201cque profetizaron\u201d, claramente indicando que Dios hablaba a trav\u00e9s de ellas con autoridad en la ense\u00f1anza.<\/li>\n<li>La palabra griega <i>h\u0113sychia<\/i>, traducida como \u201csilencio\u201d en 1 Timoteo 2, no se refiere estrechamente al silencio verbal, sino m\u00e1s bien a estar calmado y alejado de causar desorganizaci\u00f3n, a \u201cno entrometerse oficiosamente en los asuntos de los dem\u00e1s\u201d (Strong\u2019s). Claramente, Pablo se dirige a un problema espec\u00edficamente local. Hab\u00edan algunas mujeres que estaban dominando e interrumpiendo el proceso de ense\u00f1anza, y Pablo esencialmente las reprendi\u00f3 al decirle que deb\u00edan estar calmadas, dejar de interrumpir y reverentemente involucrarse en el proceso de la ense\u00f1anza.<\/li>\n<li>En 1 Corintios 14, Pablo est\u00e1 de nuevo dirigi\u00e9ndose a una situaci\u00f3n de iglesia local. Por tres veces, \u00e9l amonesta a estar en \u201csilencio,\u201d pero en esta ocasi\u00f3n las primeras dos veces \u00e9l les pide a los hombres que permanezcan en \u201csilencio,\u201d dirigi\u00e9ndose a las mujeres la tercera vez (vers\u00edculos 28, 30, y 34). Tambi\u00e9n en esta ocasi\u00f3n \u00e9l explica por qu\u00e9 \u00e9l les manda permanecer en silencio. En esa situaci\u00f3n local hab\u00eda una falta de orden, resultando en confusi\u00f3n y distracci\u00f3n del proceso de la edificaci\u00f3n en el cual la iglesia intentaba involucrarse. En este pasaje est\u00e1 claro que cuando Pablo manda su amonestaci\u00f3n de \u201cestar en silencio\u201d, su inter\u00e9s es el de una preocupaci\u00f3n pr\u00e1ctica por las personas que hablan de m\u00e1s, que estaban fuera de control, tanto hombres como mujeres, para cesar de perturbar el proceso del discipulado de la iglesia.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Vemos, entonces que, en el contexto m\u00e1s amplio del pensamiento de Pablo, 1 Timoteo 2 no constituye una regla moral eterna para que todas las mujeres est\u00e9n siempre en silencio y se abstengan de ense\u00f1ar a los hombres. Eso no es lo que Dios quiere, es evidente por el hecho de que \u00c9l ha llamado y ha dado poder a las mujeres para ense\u00f1ar, predicar y tener posiciones de liderazgo en la iglesia. Elena G. de White es el ejemplo m\u00e1s obvio e inmediato para los adventistas del s\u00e9ptimo d\u00eda. Ella fue una predicadora itinerante y activa a lo largo de su ministerio, ense\u00f1ando tanto a los hombres como a las mujeres, y todav\u00eda es la autoridad docente m\u00e1s prol\u00edfica en la historia adventista. \u201cAh\u201d, alguien dir\u00eda, \u201c\u00a1pero ella no fue ordenada!\u201d<\/p>\n<p>En realidad, ella fue ordenada\u2026 por Dios mismo:<\/p>\n<p class=\"reference\">\u201cDios me orden\u00f3 como su mensajera en la ciudad de Portland, y all\u00ed comenzaron mis primeras labores en la verdad presente\u201d (<i>Review and Herald<\/i>, 18 de Mayo de 1911).<\/p><\/blockquote>\n<p>El caso de Elena G. de White es extremadamente informativo. Deja en claro, con toda la fuerza que lleva, que Dios escogi\u00f3 a una mujer para ser su profeta de los \u00faltimos d\u00edas, para hablar y escribir con autoridad como la representante principal de su iglesia en los \u00faltimos d\u00edas. Y \u00c9l hizo eso en una \u00e9poca en la historia cuando las mujeres generalmente no ocupaban papeles de liderazgo. Las mujeres ni pod\u00edan votar, ni tampoco ocupar cargos pol\u00edticos en su tiempo. Y sin embargo, Dios escogi\u00f3 a una mujer para ser el canal a trav\u00e9s del cual \u00c9l ense\u00f1ar\u00eda, guiar\u00eda y hasta reprender\u00eda a los hombres.<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Pero ella no fue ordenada por la iglesia!\u201d<\/p>\n<p>No, ella no lo fue, pero la ordenaci\u00f3n se origina en Dios, no en los humanos, as\u00ed que ella tuvo el nivel m\u00e1s alto, no el m\u00e1s bajo, de la ordenaci\u00f3n. Si usted es ordenado por Dios, pero no por los seres humanos, todav\u00eda est\u00e1 ordenado. Si est\u00e1 ordenado por los seres humanos y no por Dios, no estar\u00eda ordenado.<\/p>\n<p>\u201cPero ella fue ordenada solamente como una profeta, no como pastora, porque la ordenaci\u00f3n pastoral la hubiera puesto en autoridad espiritual sobre los hombres, \u00a1y la Biblia proh\u00edbe eso!\u201d<\/p>\n<p>Sin embargo, todos sabemos que fuera de la Biblia, los escritos de Elena G. de White constituyen la autoridad m\u00e1s alta de la Iglesia Adventista del S\u00e9ptimo D\u00eda. Por eso es que todos la estamos citando con autoridad en este debate.<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Pero cuando los hombres en liderazgo le dijeron que deb\u00eda irse a Australia, ella obedeci\u00f3 y se fue, porque ellos eran hombres y ella una mujer!\u201d<\/p>\n<p>S\u00ed, ella s\u00ed se fue a Australia cuando le dijeron que fuera, pero no hay nada que indique que ella se fue porque era una mujer y los hombres le pidieron que se fuera. Ella se fue porque tuvo un esp\u00edritu humilde de sumisi\u00f3n hacia sus hermanos, de la misma manera que cualquier ministro siendo hombre en ese tiempo hubiera ido si los hermanos se lo hubieran pedido. En diferentes ocasiones, los hombres le pidieron a ella que hiciese otras cosas y ella los reprendi\u00f3, y en muchas ocasiones ella les dijo a hombres en posiciones de liderazgo lo que ellos debieron hacer y ella esper\u00f3 que lo cumpliesen.<\/p>\n<p>El hecho claro es que Elena G. de White fue, en realidad, ordenada por Dios mismo, lo que indica claramente que mientras nosotros podemos estar en contra de ordenar a mujeres a un cargo espiritual de autoridad, Dios no lo est\u00e1, lo cual incluso es una posici\u00f3n muy inc\u00f3moda, si lo piensa.<\/p>\n<p>\u00a1Ciertamente inc\u00f3moda!<\/p>\n<p>Aquellos adventistas que interpretan 1 Timoteo 2-3 como un mandato universal contra la ordenaci\u00f3n de la mujer traspasan la evidencia que tenemos en frente, sobre el hecho de que ellos son miembros de una iglesia con una mujer como profeta y una iglesia que siempre ha aceptado a mujeres en la ense\u00f1anza, en las predicaciones y en papeles evangelistas en general, todos los cuales, por definici\u00f3n, son actividades de autoridad espiritual. Tienen que exceder al texto para sostener su completa posici\u00f3n contra la ordenaci\u00f3n de la mujer, mientras al mismo tiempo se permita el ministerio de Elena G. de White y se acepte que las mujeres en general ense\u00f1en y prediquen.<\/p>\n<p>En otras palabras, hay una brecha flagrante en la l\u00f3gica de su posici\u00f3n.<\/p>\n<p>Comienzan por insistir en que la ordenaci\u00f3n de s\u00f3lo los hombres es un mandato moral debido al hecho que Ad\u00e1n fue creado antes que Eva, por lo cual ellos insisten en que las mujeres no podr\u00e1n ense\u00f1ar a los hombres con autoridad. Pero entonces se enfrentan a una mujer, como Elena G. de White, que es profeta y la aceptan en un papel de autoridad y ense\u00f1anza. Entonces tienen que buscar un \u00e1ngulo explicativo para hacer excepciones en algunas mujeres que puedan ense\u00f1ar a hombres. Pero aqu\u00ed est\u00e1 el problema monumental: si estamos tratando con un mandato moral, entonces no puede haber ninguna excepci\u00f3n; para poder hacer excepciones, uno confiesa sin advertirlo que no es un asunto moral despu\u00e9s de todo. Y si no es un asunto moral, entonces no hay una raz\u00f3n leg\u00edtima para imponerlo como una regla universal para la Iglesia Adventista del S\u00e9ptimo D\u00eda.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 Pablo hizo referencia entonces, al hecho de que \u201cAd\u00e1n fue formado primero, antes que Eva?\u201d<\/p>\n<p>Necesitamos sencillamente leer el contexto del pasaje para comprender lo que Pablo est\u00e1 tratando de decir. Mientras prestamos atenci\u00f3n a los comentarios iniciales de Timoteo, descubrimos que una situaci\u00f3n espec\u00edfica impuls\u00f3 a escribir su carta:<\/p>\n<p class=\"reference\">\u201cComo te rogu\u00e9 que te quedases en \u00c9feso, cuando fui a Macedonia, para que mandases a algunos que no ense\u00f1en una doctrina diferente\u201d (1 Timoteo 1:3).<\/p><\/blockquote>\n<p>Luego, \u00e9l contin\u00faa explicando que hay algunos en la iglesia de \u00c9feso que est\u00e1n ejerciendo su influencia en \u201cacarrear disputas m\u00e1s que edificaci\u00f3n en Dios, que es por fe. Pues el prop\u00f3sito de este mandamiento es el amor nacido de un coraz\u00f3n limpio y de buena conciencia y de fe no fingida, de las cuales cosas desvi\u00e1ndose algunos, se apartaron a vana palabrer\u00eda, queriendo ser doctores de la ley, sin entender ni lo que hablan ni lo que afirman\u201d (vers\u00edculos 1-7). Al cierre del cap\u00edtulo uno, \u00e9l anima a Timoteo a que \u201cpelee la buena batalla\u201d contra los maestros falsos con quienes \u00e9l est\u00e1 tratando en \u00c9feso, nombrando a dos de ellos, como \u201cHimeneo y Alejandro.\u201d<\/p>\n<p>Es evidente, entonces, que Pablo se dirige a una situaci\u00f3n local en la cual hay individuos que est\u00e1n posicion\u00e1ndose como maestros, causando disputas teol\u00f3gicas y quitando la edificaci\u00f3n piadosa que debe caracterizar a la din\u00e1mica de la iglesia local.<\/p>\n<p>Entonces, en el cap\u00edtulo 2, Pablo procede a dirigirse al hecho de que hay algunas mujeres asistiendo a la iglesia de \u00c9feso que est\u00e1n agravando el problema. Ellas est\u00e1n obviamente en simpat\u00eda con los maestros falsos, porque luego en el cap\u00edtulo 5, Pablo lamenta el hecho de que \u201calgunas\u201d de las mujeres en la iglesia de \u00c9feso \u201cse han apartado en pos de Satan\u00e1s\u201d (1 Timoteo 5:15). Entonces Pablo est\u00e1 ofreciendo consejo a Timoteo acerca de c\u00f3mo tratar con las mujeres que est\u00e1n contribuyendo a las disputas teol\u00f3gicas, ejerciendo de una manera dominante sobre los hombres.<\/p>\n<p>\u00a1Es esta situaci\u00f3n que demanda Pablo para la amonestaci\u00f3n de que las mujeres no deben \u201cense\u00f1ar\u201d o ejercer \u201cdominio\u201d sobre los hombres!<\/p>\n<p>La palabra \u201cdominio\u201d aqu\u00ed no es una palabra que indica liderazgo, sino describe una actitud controladora. Estas mujeres no estaban ejerciendo un liderazgo piadoso y Pablo no estaba, por lo tanto, diciendo que las mujeres nunca podr\u00eda ser l\u00edderes piadosas. \u00c9l no est\u00e1 estableciendo una regla que niegue a las mujeres en general a ense\u00f1ar o ser l\u00edderes. M\u00e1s bien, \u00e9l se est\u00e1 dirigiendo a una situaci\u00f3n local desastrosa. Por eso es que, al escribir una carta a otro grupo local de creyentes, \u00e9l confirma a una mujer llamada \u201cFebe\u201d por ejercer una influencia de liderazgo positiva: \u201cY que la ayud\u00e9is en cualquier cosa que necesite de vosotros; porque ella ha ayudado a muchos, y a m\u00ed mismo\u201d (Romanos 16:1, 2). A esta mujer no hay necesidad de decirle que se mantenga en silencio. Por el contrario, Pablo la posiciona como alguien a la que los creyentes deben \u201cayudar en cualquier cosa que ella necesite\u201d.<\/p>\n<p>Para entender el punto de c\u00f3mo la situaci\u00f3n local suscitaba esta forma espec\u00edfica de advertencia de Pablo, imagina si Febe y Elena G. de White hubieran sido las mujeres influyentes presentes en la iglesia de \u00c9feso. Habr\u00edan sido una fuerza femenina positiva y fuerte a tener en cuenta para los herejes. Al ser as\u00ed, Pablo no habr\u00eda escrito el mismo consejo. Pero tal como estaba, las hermanas locales estaban contribuyendo al problema y abriendo la puerta a los herejes. Entonces Pablo dijo que <i>aquellas mujeres<\/i> deben dejar de interrumpir el proceso de ense\u00f1anza y someterse a los hermanos que est\u00e1n tratando de ense\u00f1ar la verdad y luchar contra los herejes.<\/p>\n<p>En otras palabras, Pablo no est\u00e1 intentando crear un punto profundo y filos\u00f3fico, sino m\u00e1s bien un punto pr\u00e1ctico. En este pasaje estamos presenciando a Pablo, el pastor, en acci\u00f3n. Timoteo se enfrenta a algunas se\u00f1oras bocazas, fuera de control, que est\u00e1n interrumpiendo el proceso de educaci\u00f3n en la iglesia de \u00c9feso. As\u00ed que Pablo les dice que se tranquilicen, al igual que dijo a algunos hombres bocazas en Corinto. Entonces, para alcanzar su objetivo pastoral, \u00e9l recurre al hecho de que, aunque Ad\u00e1n fue creado antes que Eva, fue Eva, y no Ad\u00e1n, quien fue enga\u00f1ada por Satan\u00e1s. \u00c9l est\u00e1 hablando homil\u00e9ticamente, como pastor, de un problema espec\u00edfico, y el relato de la Creaci\u00f3n y la Ca\u00edda en G\u00e9nesis ilustran su punto. Pero no hay evidencia en este pasaje, ni en toda la narrativa b\u00edblica, de que Dios haya dado una regla universal contra las mujeres que ense\u00f1an a los hombres en cualquier momento, cualquier lugar, y tiempo; y Pablo desde luego no est\u00e1 mostrando en este pasaje ning\u00fan punto a favor o en contra de la ordenaci\u00f3n de las mujeres. La ordenaci\u00f3n de la mujer no est\u00e1 en su radar.<\/p>\n<p>La intenci\u00f3n de la carta de Pablo a Timoteo es sencilla y clara, si tan s\u00f3lo la leemos en su propio contexto hist\u00f3rico inmediato y situacional, lo que incluye el hecho de que Pablo estaba muy contento en otras ocasiones de dirigir la atenci\u00f3n a mujeres que eran l\u00edderes buenas y dignas de confianza en la propagaci\u00f3n del evangelio, como en el caso de Febe. Usar 1 Timoteo 2 y 3 para descartar la ordenaci\u00f3n de la mujer es una extensi\u00f3n hermen\u00e9utica en el mejor de los casos. El pasaje sencillamente no apoya el peso de la posici\u00f3n\u2014una posici\u00f3n tan grave que reclama que ordenar a mujeres al ministerio pastoral constituir\u00eda una infidelidad hacia las Escrituras.<\/p>\n<h3>\u00bfPuede una Mujer Pastorear una Iglesia Local?<\/h3>\n<p>La mayor\u00eda de los defensores de la ordenaci\u00f3n s\u00f3lo para hombres, debido a que la evidencia exeg\u00e9tica lo demanda, aceptar\u00e1n que 1 Timoteo no constituye un caso en contra de las mujeres en un rol pastoral. Pero despu\u00e9s insisten en una condici\u00f3n: \u201cest\u00e1 bien\u201d\u00a0dicen, \u201cs\u00ed, las mujeres pueden ser pastoras, pero no pueden ser ordenadas como tal, y no pueden ocupar puestos de liderazgo, administraci\u00f3n o direcci\u00f3n en la iglesia local.\u201d Se resisten a esta restricci\u00f3n porque no pueden aceptar a una mujer en un rol de liderazgo ante una congregaci\u00f3n porque, claro, cualquier congregaci\u00f3n formar\u00e1 parte de ambos, hombres y mujeres.<\/p>\n<p>Al parecer, Elena G. de White, ten\u00eda la opini\u00f3n de que ser l\u00edder de una iglesia local era m\u00e1s un asunto de cualificaci\u00f3n de car\u00e1cter verdadero que de g\u00e9nero:<\/p>\n<p class=\"reference\">\u201cNo es siempre los hombres que son mejores adaptados al \u00e9xitoso administraci\u00f3n de la iglesia. Si mujeres fieles tienen una piedad y devoci\u00f3n m\u00e1s profunda que los hombres, ellas pudieran por sus oraci\u00f3nes y sus labores hacer mas que los hombres que andan en sus corazones y vidas no consagrado\u201d\u00a0(<i>Manuscript Releases<\/i>, Vol. 19, p. 56).<\/p><\/blockquote>\n<p>De nuevo, encontramos un equilibrio. Esta declaraci\u00f3n descarta la posibilidad de actuar bajo la suposici\u00f3n de que una mujer no puede liderar una iglesia. La declaraci\u00f3n no niega la necesidad de tener un liderazgo de hombres piadosos en iglesias locales, pero va m\u00e1s all\u00e1 e insiste en que a veces las mujeres son la mejor opci\u00f3n para el trabajo. Son el car\u00e1cter y el talento los que cualifican.<\/p>\n<p>Ahora, mira esto:<\/p>\n<p>La palabra \u201cobispo\u201d en 1 Timoteo 3:2 es <i>episkopos, <\/i>y significa literalmente \u201csupervisor\u201d (ESV). Pablo nos dice que \u201cel supervisor (<i>episkopos) <\/i>dirige (<i>oikonomos<\/i>) la<i> <\/i>familia de Dios\u201d (Tito 1:7). En otras palabras, parte de la descripci\u00f3n b\u00edblica del trabajo del <i>episkopos <\/i>es la direcci\u00f3n o administraci\u00f3n de la iglesia, y Elena G. de White evidentemente ve a mujeres, as\u00ed como a hombres, en la funci\u00f3n de direcci\u00f3n de la iglesia.<\/p>\n<p>As\u00ed que hacemos frente a la autorizaci\u00f3n b\u00edblica de que las mujeres pueden predicar y ense\u00f1ar, y nos enfrentamos a la declaraci\u00f3n de Elena G. de White, que a veces las mujeres est\u00e1n mejor adaptadas para la gesti\u00f3n exitosa de una iglesia. En este punto, algunos tratan de maniobrar alrededor de lo obvio y decir que es permisible que una mujer ense\u00f1e y predique, pero no es permisible que una mujer ocupe ambos puestos al mismo tiempo, porque as\u00ed se reconocer\u00edan en una mujer los dos principales dones que equivalen a un pastor local. Claro que ninguno de estos razonamientos existe en la Biblia o en los escritos de Elena G. de White. Tan s\u00f3lo estamos inventando \u00e1ngulos y argumentos a medida que avanzamos para evitar las implicaciones claras del material inspirado ante nosotros.<\/p>\n<p>Mas ahora, para que no haya ninguna duda, considere un punto m\u00e1s que nos permitir\u00e1 alcanzar una claridad perfecta en cuanto al asunto de si las mujeres son o no aptas para ocupar el rol ordenado de \u201csupervisora\u201d (<i>episkopos<\/i>). Siga cuidadosamente:<\/p>\n<ul>\n<li>Ambos lados del debate est\u00e1n de acuerdo en que todos los dones espirituales incluyen los dos g\u00e9neros (Romanos 12; 1 Corintios 12; Efesios 4).<\/li>\n<li>Todos tambi\u00e9n reconocen que uno de los dones es el de \u201cpastor\u201d (<i>poim\u0113n<\/i>), como se indica en Efesios 4:11, y por lo tanto todos est\u00e1n de acuerdo en que las mujeres, as\u00ed como los hombres, pueden ser \u201cpastores.\u201d<\/li>\n<li>Mas con el fin de restringir a las mujeres \u201cpastores\u201d (<i>poim\u0113n<\/i>) del rol de los \u201csupervisores\u201d (<i>episkopos<\/i>) ordenados, los opuestos a la ordenaci\u00f3n de la mujer han insistido en que debe haber una distinci\u00f3n entre dones espirituales y cargos, el razonamiento sigue siendo que una mujer puede recibir y ejercer el don espiritual de \u201cpastor,\u201d pero no puede ser ordenada en ese rol como cargo equivalente al rol de \u201csupervisor\u201d (<i>episkopos<\/i>).<\/li>\n<\/ul>\n<p>\u00bfMe va siguiendo hasta el momento?<\/p>\n<p>Ahora f\u00edjese en lo que 1 Pedro 5:2 dice al l\u00edder de la iglesia local:<\/p>\n<p class=\"reference\">\u201cpastoread (<i>poimain\u014d<\/i> es la misma palabra que \u2018pastor\u2019 en Efesios 4:11) el reba\u00f1o de Dios entre vosotros, velando por \u00e9l (<i>episkope\u014d<\/i> es la misma palabra que \u2018obispo o supervisor\u2019 en\u201d (1 Timoteo 3:2).<\/p><\/blockquote>\n<p>Lo siguiente es, por lo tanto, evidente:<\/p>\n<ul>\n<li>Uno de los dones espirituales para hombres y mujeres es el de \u201cpastor.\u201d<\/li>\n<li>Y Pedro dice que el \u201cpastor\u201d es uno y la misma posici\u00f3n que el \u201csupervisor.\u201d<\/li>\n<li>Por lo tanto, aceptar que una mujer pueda recibir el don espiritual de \u201cpastor\u201d es aceptar que si dejamos que todas las escrituras nos informen, una mujer podr\u00e1 ocupar el puesto de \u201csupervisora\u201d ordenada en una iglesia local.<\/li>\n<\/ul>\n<h3>Liderazgo<\/h3>\n<p>El concepto de liderazgo masculino es el segundo punto evidente ofrecido en favor de la ordenaci\u00f3n de solamente los hombres. El problema es que la Biblia nunca habla del rol pastoral como una posici\u00f3n de liderazgo.<\/p>\n<p>Ni una sola vez.<\/p>\n<p>De hecho, aplicar el lenguaje de \u201ccabeza\u201d al pastor es un grave error teol\u00f3gico con implicaciones importantes. Pensemos en esto cuidadosamente, permitiendo que la Biblia nos informe sobre todo lo concerniente al liderazgo.<\/p>\n<p>Hay un total de siete pasajes en la Biblia que emplean la palabra \u201ccabeza\u201d en referencia al<\/p>\n<p>liderazgo. Cinco de ellos designan a Jesucristo como al \u00danico que puede ser la Cabeza de la iglesia. Los dos restantes nos dicen que el hombre, como marido, es la cabeza de la mujer como su esposa, limitando as\u00ed el rol a la relaci\u00f3n del matrimonio. Pero\u2014y esto es crucial saberlo\u2014ninguno de estos textos emplea la palabra \u201ccabeza\u201d con referencia a la posici\u00f3n pastoral o a la ordenaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a1\u00c9nfasis, ni uno!<\/p>\n<p>Aqu\u00ed est\u00e1n todos los pasajes acerca del liderazgo:<\/p>\n<p class=\"reference\">\u201cY someti\u00f3 todas las cosas bajo sus pies, y lo puso por cabeza sobre todas las cosas en la iglesia\u201d (Efesios. 1:22).<\/p>\n<p>\u201cSino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en Aqu\u00e9l que es la cabeza, \u00e9ste es, Cristo\u201d (Efesios 4:15).<\/p>\n<p>\u201cY \u00c9l es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, \u00c9l es el principio, el primog\u00e9nito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia\u201d (Colosenses 1:18).<\/p>\n<p>\u201cY vosotros est\u00e1is completos en \u00c9l, quien es la cabeza de todo principado y potestad\u201d (Colosenses 2:10).<\/p>\n<p>\u201cY no asi\u00e9ndose de la Cabeza, en virtud de todo el cuerpo, nutri\u00e9ndose y uni\u00e9ndose por las coyunturas y ligamentos, crece con el crecimiento que da Dios\u201d (Colosenses 2:19).<\/p>\n<p>\u201cPorque el marido es cabeza de la mujer, as\u00ed como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y \u00c9l es su Salvador\u201d (Efesios 5:23).<\/p>\n<p>\u201cPero quiero que sep\u00e1is que Cristo es la cabeza de todo var\u00f3n, y el var\u00f3n es la cabeza de la mujer, y Dios la cabeza de Cristo\u201d (1 Corintios 11:3).<\/p><\/blockquote>\n<p>\u00a1En estos siete textos tenemos todo lo que la Biblia dice sobre liderazgo!<\/p>\n<p>Como ya hemos mencionado, estamos inmediatamente impresionados por un hecho obvio y evidente: la palabra \u201ccabeza\u201d nunca se utiliza para designar la posici\u00f3n del pastor o el anciano en relaci\u00f3n a la iglesia, tampoco la palabra es usada en relaci\u00f3n a la ordenaci\u00f3n. A la luz del debate actual acerca de la ordenaci\u00f3n de la mujer, por favor tome una pausa y permita que esto quede registrado: la idea de que la posici\u00f3n pastoral es una de liderazgo y, por lo tanto, todos los pastores deben ser hombres, est\u00e1 completamente ausente en las Escrituras.<\/p>\n<p>Pero algunos afirman que el pasaje final citado m\u00e1s temprano (1 Corintios 11:3) trata de los hombres y las mujeres en general, sugiriendo que todos los hombres tienen liderazgo sobre sus esposas. Pablo est\u00e1 diciendo, como se lee el mismo texto en la <i>English Standard Version<\/i> que \u201cla cabeza de la esposa es su marido.\u201d<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo es, entonces, que aquellos que se oponen a la ordenaci\u00f3n de las mujeres\u00a0 consideran el \u201cliderazgo masculino\u201d una evidencia b\u00edblica a favor de la ordenaci\u00f3n de solamente los hombres?<\/p>\n<p>S\u00f3lo podemos adivinar, con todo el respeto y consideraci\u00f3n que se merece, que aquellos que sin querer han pasado por alto la ausencia de cualquier v\u00ednculo b\u00edblico entre liderazgo y la posici\u00f3n pastoral, b\u00e1sicamente han secuestrado la palabra \u201ccabeza\u201d y la han aplicado, sin orden b\u00edblica, al rol pastoral y, por tanto, se inserta en el tema de la ordenaci\u00f3n. Es un ejercicio inocente en la hip\u00f3tesis, pero no es una ex\u00e9gesis correcta. Entonces s\u00ed, el concepto del liderazgo del hombre est\u00e1 presente en las Escrituras, pero como acabamos de leer, se aplica exclusivamente a la relaci\u00f3n de marido-mujer y nunca se aplica a cualquier cargo que tenga una persona en la iglesia de Dios\u2014sino a Jesucristo.<\/p>\n<p>El argumento del liderazgo en contra de la ordenaci\u00f3n de las mujeres emplea la misma metodolog\u00eda del estudio de la Biblia que se usa en aquellos que guardan el domingo y se oponen al S\u00e1bado, se\u00f1alando al lenguaje del \u201cprimer d\u00eda\u201d en el Nuevo Testamento. Con una investigaci\u00f3n exhaustiva, descubrimos que hay un total de ocho pasajes en el Nuevo Testamento que dicen algo sobre \u201cel primer d\u00eda\u201d, pero ninguno dice nada sobre el primer d\u00eda como el nuevo d\u00eda de adoraci\u00f3n. Del mismo modo, hay un total de siete pasajes del Nuevo Testamento que usan la palabra \u201ccabeza\u201d con respecto a la idea del liderazgo, pero ninguno emplea la misma palabra para describir alg\u00fan rol de liderazgo humano dentro de la iglesia. La raz\u00f3n de esto es por una ausencia completa de evidencia b\u00edblica que los pastores ocupan un rol de liderazgo hacia la iglesia. Ellos sencillamente no lo tienen. Solamente Cristo es descrito como la \u201cCabeza\u201d de su iglesia, que se compone de una membres\u00eda que incluye tanto a los hombres como a las mujeres, todos constituyen la novia corporativa de Cristo. Eso es literalmente todo lo que la Biblia dice sobre el liderazgo.<\/p>\n<p>Pero piensa en este punto con m\u00e1s profundidad, porque la afirmaci\u00f3n de que la posici\u00f3n pastoral es una de liderazgo no es solamente anti-b\u00edblica, sino tambi\u00e9n es peligrosa.<\/p>\n<p>Hablando en t\u00e9rminos b\u00edblicos, no hay una categor\u00eda intermedia de las cabezas que existen entre Cristo y su iglesia; no hay ning\u00fan conjunto humano de oficiantes que pueda ser considerado como cabeza marital entre Jes\u00fas y su novia. Al describir la relaci\u00f3n entre \u00c9l y su iglesia, Jes\u00fas expl\u00edcitamente indica: \u201cUno es vuestro Maestro, el Cristo; y todos vosotros sois hermanos\u201d (Mateo 23:8). No hay sentido en el cual el adventismo\u2014como una iglesia protestante con un sacerdocio de todos los creyentes\u2014tenga designada una cabeza o cabezas entre su membres\u00eda. Elena G. de White, entendiendo la naturaleza exclusiva de la posici\u00f3n del liderazgo en la iglesia, dijo expl\u00edcitamente lo siguiente:<\/p>\n<p class=\"reference\">\u201cCristo es la Cabeza de la iglesia\u201d (<i>Manuscript Releases<\/i>, Vol. 21, p. 274).<\/p><\/blockquote>\n<p>y de nuevo:<\/p>\n<p class=\"reference\">\u201cQue sea visto que Cristo, no el ministro, es la cabeza de la iglesia\u201d (<i>Signs of the Times<\/i>, 27 de enero de 1890).<\/p><\/blockquote>\n<p>Esta indicaci\u00f3n entre nosotros es para distinguir claramente entre el clero y el laicado y elevar la posici\u00f3n pastoral a un lenguaje de liderazgo y privilegio sobre otros miembros de iglesia, y es indudablemente papal. Negarse a permitir a las mujeres a ocupar el rol ordenado en la premisa de liderazgo, peligrosamente supone que todas las mujeres est\u00e1n bajo el liderazgo de todos los hombres, lo cual la Biblia nunca menciona. Tambi\u00e9n, negarse a permitir a las mujeres el rol de ordenaci\u00f3n en la premisa del liderazgo, supone que la mitad de los miembros de la iglesia (que son mujeres) no mantiene el estado del sacerdocio de todos los creyentes de interponer un liderazgo humano, compuesto por hombres, entre las mujeres que son miembros de la iglesia y su Se\u00f1or. La Biblia, en ninguna parte, explica este tipo de arreglo. Hay que salir del adventismo hacia el catolicismo para tener ministros en este rol.<\/p>\n<p>Lo que es crucial entender acerca del liderazgo, es esto: la Biblia no ense\u00f1a que los hombres en general est\u00e9n en una posici\u00f3n de liderazgo sobre todas las mujeres en general, sino s\u00f3lo que el marido individual est\u00e1 en una posici\u00f3n de liderazgo hacia su esposa individual. La relaci\u00f3n marido-mujer simb\u00f3licamente se aplica en la forma de Cristo, nuestro esposo espiritual, siendo nombrado la cabeza de la iglesia, su esposa espiritual, que se compone tanto de hombres como de mujeres.<\/p>\n<p>Hay una grave y posiblemente peligrosa equivocaci\u00f3n por parte de aqu\u00e9llos que est\u00e1n<\/p>\n<p>enfatizando el liderazgo de los hombres como un argumento en contra de la ordenaci\u00f3n de las mujeres. Ellos emplean el concepto b\u00edblico de liderazgo como una evidencia de que las mujeres no pueden ocupar el rol ordenado porque, seg\u00fan ellos, estar\u00edan violando la verdad b\u00edblica del liderazgo de los hombres. Pero el hecho es que no hay ning\u00fan pasaje en las Escrituras que articule el concepto del liderazgo de los hombres en relaci\u00f3n al ministerio, organizaci\u00f3n eclesi\u00e1stica o la ordenaci\u00f3n. M\u00e1s bien, el liderazgo se menciona solamente con respecto al matrimonio, y no hay un vers\u00edculo que lo haga transferible a las relaciones de la iglesia.<\/p>\n<p>Para que la l\u00f3gica se mantenga consistente, si el ministro ordenado ocupa el rol de cabeza en su iglesia, entonces \u00e9l ocupa ese rol hacia todos los miembros que no son ordenados, tanto los hombres como las mujeres, que pondr\u00eda al pastor en el rol espiritual de esposo de la novia de Cristo. Esto es lo mismo que nosotros, como protestantes, rechazamos en la eclesiolog\u00eda<\/p>\n<p>cat\u00f3lica. El ministro ordenado en la Iglesia Adventista del S\u00e9ptimo D\u00eda, de manera enf\u00e1tica, no ocupa un rol de liderazgo hacia la iglesia.<\/p>\n<p>Concluimos, entonces, que no hay ninguna necesidad de preocuparse por la ordenaci\u00f3n de las mujeres, porque usurpar\u00e1n el rol de liderazgo de los hombres, porque ni aun los hombres que ocupan la posici\u00f3n pastoral poseen un rol de liderazgo hacia la iglesia. En lo que deber\u00edamos estar preocupados, sin embargo, ser\u00eda en mover a la iglesia adventista hacia una direcci\u00f3n que defina al pastor en t\u00e9rminos de liderazgo, porque eso constituir\u00eda en elevar al clero a la posici\u00f3n de Cristo. Dicho de otra manera, no hay un rol de liderazgo que preservar o proteger, excepto del mismo Cristo. Ordenar a las mujeres estar\u00eda, de hecho, afirmando la eclesiolog\u00eda del sacerdocio de todos los creyentes, que profesamos seguir como protestantes, y agudizar\u00eda nuestra percepci\u00f3n del ministerio pastoral como simplemente una extensi\u00f3n vocacional de tiempo completo, del rol que todos los miembros de la iglesia tienen como una comunidad del sacerdocio de todos los creyentes.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 le ocurrir\u00e1, pues, al liderazgo de los hombres, si ordenamos a las mujeres?<\/p>\n<p>A\u00fan permanece, como precisamente la Biblia lo indica\u2014\u00a1que el marido es la cabeza de su mujer y Cristo es la cabeza de la iglesia!<\/p>\n<p>Para la iglesia, reconocer como pastoras a mujeres con la imposici\u00f3n de las manos ser\u00eda simplemente afirmar un llamado ministerial a predicar el evangelio y ganar almas para Cristo en una capacidad vocacional. No alterar\u00eda nada la identidad ontol\u00f3gica ni las relaciones del hogar de una mujer. Si una mujer es ordenada como una ganadora vocacional de almas, su esposo es todav\u00eda su esposo y ella sigue siendo su mujer. Todas las din\u00e1micas de marido-mujer siguen siendo iguales. \u00c9l es todav\u00eda llamado por Dios a amar a su mujer como Cristo am\u00f3 a la iglesia y se dio por ella, y ella es todav\u00eda llamada voluntariamente a estar sumisa a su humilde liderazgo en el ambiente relacional y seguro de su amor marital (Efesios 5).<\/p>\n<p>Pero estemos seguros de esto: la Biblia nunca razona que como los maridos son la cabeza de las mujeres en el hogar, solamente los hombres pueden ocupar el rol de la ordenaci\u00f3n en la iglesia. Ese vers\u00edculo b\u00edblico simplemente no existe. La idea es una construcci\u00f3n forzada que carece de un solo pasaje b\u00edblico. Yo soy la cabeza de mi mujer, no soy la cabeza de todas las mujeres de cada marido, incluyendo a la m\u00eda. Sospecho que todos mis hermanos en Cristo que est\u00e1n casados quisieran mantenerlo de esa manera.<\/p>\n<p>Concluimos, entonces, que el argumento del liderazgo en contra de la ordenaci\u00f3n de las mujeres ha llegado con una pura ausencia de evidencia textual. Todo lo que tenemos delante de nosotros en las Escrituras acerca del liderazgo es siete vers\u00edculos, cinco de los cuales nos informan que solamente Jes\u00fas es la Cabeza de la iglesia, mientras que los otros dos vers\u00edculos nos dicen que el marido es la cabeza de su mujer, pero nunca en el contexto de la ordenaci\u00f3n o la posici\u00f3n pastoral. Claro, podemos construir un argumento de palabras y de ideas para fabricar un argumento que proh\u00edba la ordenaci\u00f3n de las mujeres, pero no hay nada en la simple lectura del texto b\u00edblico que iguale a un mandato claro sobre el tema.<\/p>\n<h3>El Esp\u00edritu Santo Decide<\/h3>\n<p>El momento en el que estamos, en el contexto de la iglesia, las Escrituras articulan un sacerdocio de todos los creyentes, ofreciendo una lista de dones espirituales que cada miembro puede poseer para el avance del evangelio (Romanos 12; 1 Corintios 12; Efesios 4). Cuando Pablo presenta estas tres listas, \u00e9l no ofrece ninguna restricci\u00f3n basada en el g\u00e9nero. \u00c9l no ofrece una lista a los hombres y otra lista a las mujeres. Solamente hay una lista para todos. Cada miembro de la iglesia est\u00e1 invitado a descubrir su propio don. Y luego, despu\u00e9s de nombrar varios dones, Pablo dice esto:<\/p>\n<p class=\"reference\">\u201cPero todas estas cosas las hace uno y el mismo Esp\u00edritu, repartiendo a cada uno en particular\u00a0como \u00c9l quiere\u201d (1 Corintios 12:11).<\/p>\n<p>\u201cSolamente \u00c9l decide qu\u00e9 don cada persona debe poseer\u201d (NLT).<\/p>\n<p>\u201c\u2026como \u00c9l determina\u201d (NIV).<\/p>\n<p>\u201c\u2026y dando lo que Dios desea dar a cada persona\u201d (GW).<\/p><\/blockquote>\n<p>Entonces, como leemos en la lista b\u00edblica de los dones espirituales, no debemos estar sorprendidos si, por ejemplo, una mujer profeta surge en la iglesia. Y si no estamos sorprendidos por una profeta que sea mujer, por qu\u00e9 estar\u00edamos sorprendidos por mujeres que sean predicadoras, evangelistas, y \u201cpastoras\u201d (Efesios 4:11)? Despu\u00e9s de todo, Pablo no estipul\u00f3 calificaciones de g\u00e9nero, y abiertamente nos informa que el Esp\u00edritu Santo no est\u00e1 sujeto a los par\u00e1metros o restricciones que nosotros como humanos podr\u00edamos imponer. Aqu\u00ed, de nuevo, como en la afirmaci\u00f3n sobre el liderazgo eclesi\u00e1stico, estamos en el peligro de crear reglas hechas por hombres para restringir el movimiento del Esp\u00edritu de Dios. Pero hagamos la pregunta seria:<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9nes somos para dictar qui\u00e9n puede o no puede recibir cualquiera de los dones espirituales en particular?<\/p>\n<p>Si el Esp\u00edritu Santo quiere levantar a una mujer para ser una l\u00edder pol\u00edtica o militar en Israel, como en el caso de D\u00e9bora, \u00bfqui\u00e9nes somos nosotros para decir que \u00c9l no puede hacerlo?<\/p>\n<p>Si el Esp\u00edritu Santo quiere llamar a una muchacha adolescente para ser su profeta en un tiempo cuando las mujeres ni pod\u00edan votar ni ocupar cargos p\u00fablicos, como en el caso de Elena G. de White, \u00bfqui\u00e9nes somos nosotros para decir que \u00e9sta es una mala idea?<\/p>\n<p>Si el Esp\u00edritu Santo decide que una mujer llamada Febe tiene lo que \u00c9l esta buscando para que ella sea <i>diakonos<\/i> en la iglesia de Roma, \u00bfpor qu\u00e9 habr\u00edamos de tratar de interponernos en su camino?<\/p>\n<p>Si una mujer joven se te presenta, como una recientemente se present\u00f3 a m\u00ed, con la convicci\u00f3n en sus ojos y pasi\u00f3n en su voz, y dice: \u201cEstoy tan enamorada de Jes\u00fas y siento el llamado del Esp\u00edritu Santo a predicar el evangelio, plantar una iglesia y guiar a las personas a conocer todo sobre \u00c9l\u201d, \u00bfestamos realmente preparados para decirle que esa convicci\u00f3n que ella siente no es del Esp\u00edritu Santo?<\/p>\n<p>Pablo dice \u201csolamente el Esp\u00edritu decide qu\u00e9 don cada persona debe tener.\u201d<\/p>\n<p>Nuestra parte es reconocer y hacer posible lo que Dios est\u00e1 haciendo, y no imponer reglas y restricciones que no se encuentran en ning\u00fan lugar en la Biblia. S\u00ed, si hubiera una regla b\u00edblica sobre el tema, deber\u00edamos obedecer esa regla. Pero como no la hay, \u00bfpor qu\u00e9 nos sentir\u00edamos libres de crear una regla? No somos los dictadores de las reglas. \u00a1Dios s\u00ed lo es! Y si \u00c9l quisiera que tuvi\u00e9ramos una regla sobre este tema, \u00c9l nos lo habr\u00eda dado.<\/p>\n<p>Entonces\u2026<\/p>\n<p>Evaluando los datos b\u00edblicos, estos nos impulsan a la conclusi\u00f3n de que la Biblia no dice que las mujeres deban ser ordenadas, como la Biblia tampoco dice que las mujeres no deban ser ordenadas. Y ese es el punto que todos nosotros necesitamos mantener en nuestras mentes y corazones, si vamos a ser honestos con la informaci\u00f3n inspirada a nuestra disposici\u00f3n. Hacer cualquier afirmaci\u00f3n de que la Biblia establece un mandato moral a favor o en contra de la ordenaci\u00f3n de las mujeres es simplemente ir m\u00e1s all\u00e1 de lo que las Escrituras dicen en realidad.<\/p>\n<p>Y a\u00fan en la base del concepto de liderazgo y 1 Timoteo 2 y 3, hay aquellos que est\u00e1n insistiendo en que la ordenaci\u00f3n \u00fanicamente de los hombres constituye una verdad b\u00edblica sobre la cual la fidelidad y la infidelidad ser\u00e1n determinadas. Esto nos lleva, como pueblo, a un lugar muy serio y peligroso, no solamente por la divisi\u00f3n que inevitablemente causar\u00eda tal posici\u00f3n, sino tambi\u00e9n por c\u00f3mo interpretar\u00edamos las Escrituras en general. Si vamos a permitir como pueblo estar divididos por una insistencia de que la Biblia proh\u00edbe la ordenaci\u00f3n de las mujeres, entonces habremos esencialmente entregado a la iglesia al dictado de las fuertes opiniones de un grupo, mas all\u00e1 de lo que est\u00e1 escrito en la palabra de Dios.<\/p>\n<h3>Una Verdad Demostrada\u2026.<\/h3>\n<p>Considere cu\u00e1n seria es la situaci\u00f3n a la que nos enfrentamos:<\/p>\n<ol>\n<li>Si la sesi\u00f3n de la Asociaci\u00f3n General vota a favor de una regla universal en contra de la ordenaci\u00f3n de la mujer, es probable que algunas uniones se sientan motivadas a seguir adelante con la ordenaci\u00f3n de la mujer a manera de \u201cprotesta\u201d en contra del voto como \u201cun asunto de conciencia.\u201d<\/li>\n<li>Como reacci\u00f3n, es probable que dos resultados se manifiesten: se les dar\u00e1 permiso a las uniones para proceder con la ordenaci\u00f3n de la mujer o, a cambio, se les pondr\u00e1 en disciplina.<\/li>\n<li>Si se les permite proceder con la ordenaci\u00f3n de la mujer, esto equivaldr\u00eda a que el voto de la sesi\u00f3n de la Asociaci\u00f3n General no tenga validez.<\/li>\n<li>Si las uniones son disciplinadas, esto posiblemente involucrar\u00e1 tres pasos: (a) censura, lo cual es una declaraci\u00f3n oficial de desaprobaci\u00f3n a la vez que una advertencia de que se debe realizar un cambio de curso; (b) disoluci\u00f3n de las uniones insatisfechas; y finalmente (c) reconstituci\u00f3n de la uniones bajo liderazgo obediente.<\/li>\n<li>Ya que las uniones poseen su propia constituci\u00f3n y reglamento, as\u00ed como su propio electorado, si la Asociaci\u00f3n General toma una decisi\u00f3n disciplinaria, es probable que la iglesia comience batallas legales internas que podr\u00edan dividir el adventismo en al menos dos denominaciones.<\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00a1Y toda esta divisi\u00f3n potencial a la que nos enfrentamos es el resultado de la insistencia en que la frase \u201cmarido de una mujer\u201d de Timoteo 3, constituye un mandato moral en contra de la ordenaci\u00f3n de la mujer, junto a una insistencia en que el concepto de \u201ccabeza\u201d se aplica a la posici\u00f3n pastoral en la iglesia!<\/p>\n<blockquote><p>Pero aquello que no puede ser definido como mandato moral a ra\u00edz de las Escrituras, y aquello que no puede ser demostrado como una clara verdad del evangelio basado en las Escrituras, no debe ser votado y forzado como prueba de feligres\u00eda.<\/p><\/blockquote>\n<p>Quisiera establecer respetuosamente que las interpretaciones as\u00ed ofrecidas no constituyen el tipo de evidencia b\u00edblica, ya sea en cantidad o m\u00e9todo, que pueda responsablemente determinar una ortodoxia doctrinal o una moral imperativa.<\/p>\n<p>Hay dos puntos en los que no podemos transigir: la ley y el evangelio.<\/p>\n<p>La ley distingue relacionalmente entre lo bueno y lo malo.<\/p>\n<p>El evangelio define el camino de la salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los mandamientos morales de la ley de Dios deben ser sostenidos como imperativos, no negociables, y todas las doctrinas expl\u00edcitamente b\u00edblicas que componen colectivamente el evangelio deben ser mantenidas como verdades probadoras que determinan una \u201cfeligres\u00eda\u201d formal bajo los par\u00e1metros de membres\u00eda eclesi\u00e1stica.<\/p>\n<p>Pero aquello que no puede ser definido como mandato moral a ra\u00edz de las Escrituras, y aquello que no puede ser demostrado como una clara verdad del evangelio basado en las Escrituras, no debe ser votado y forzado como prueba de feligres\u00eda.<\/p>\n<p>Elena G. de White observ\u00f3 sabiamente que los estudiantes honestos de la Biblia tendr\u00edan diferencias en sus interpretaciones de ciertos temas, y urgi\u00f3 que tales diferencias no fueren magnificadas, sino que se diera enfoque a la predicaci\u00f3n de las \u201cverdades emp\u00edricas\u201d para nuestro tiempo:<\/p>\n<p class=\"reference\">\u201cSi permitimos que la mente siga su propio curso habr\u00e1 incontables puntos de diferencia que puedan ser debatidos por los hombres que hacen de Cristo su esperanza, y que aman la verdad con sinceridad, y sin embargo, sostienen opiniones opuestas sobre temas que no son de real importancia. Estos asuntos debatibles no deben ser puestos sobre el tapete y presentados p\u00fablicamente, sino que deben presentarse en forma reservada y sin controversia, si son sostenidos por alguien\u2026 Un obrero noble, devoto y espiritual, ver\u00e1 en las grandes verdades decisivas que forman el solemne mensaje que debe ser dado al mundo, suficiente raz\u00f3n para ocultar todas las diferencias menores m\u00e1s bien que ponerlas sobre el tapete para que sean objeto de contenci\u00f3n. Esp\u00e1ciese la mente en la gran obra de la redenci\u00f3n, la pronta venida de Cristo y los mandamientos de Dios; y se encontrar\u00e1 que hay suficiente alimento para el pensamiento en estos temas como para ocupar toda la atenci\u00f3n\u201d (<i>The Review and Herald<\/i>, 11 de septiembre de 1888).<\/p><\/blockquote>\n<p>Cuando hubo agitaci\u00f3n con relaci\u00f3n a temas como el \u201ccontinuo sacrificio\u201d de Daniel 7 y 8, ella enfatiz\u00f3 la oraci\u00f3n de Cristo por la unidad de su iglesia, insisti\u00e9ndonos a enfocarnos en las \u201cverdades emp\u00edricas\u201d y no en temas que revelan diferencias notables de opini\u00f3n:<\/p>\n<p class=\"reference\">\u201cQuiero presentar a vuestra atenci\u00f3n la \u00faltima oraci\u00f3n de Cristo como se registra en\u00a0Juan 17. Hay muchos temas de los cuales podemos hablar: verdades sagradas y capitales, bellas en su sencillez. Pod\u00e9is ocuparos de ellas con intenso fervor. Pero no se trate en este tiempo \u201cel continuo\u201d u otro tema que despierte controversia entre los hermanos, porque esto demorar\u00eda y obstruir\u00eda la obra en la que el Se\u00f1or quiere que precisamente ahora se concentren las mentes de nuestros hermanos. No agitemos cuestiones que revelar\u00e1n una marcada diferencia de opini\u00f3n, sino m\u00e1s bien extraigamos de la Palabra las verdades sagradas acerca de las demandas obligatorias de la ley de Dios. Nuestros ministros debieran procurar presentar la verdad de la manera m\u00e1s favorable. Hasta donde sea posible, hablen todos las mismas cosas. Sean los discursos sencillos y traten de cuestiones vitales que se puedan entender f\u00e1cilmente\u201d (<i>Mensajes Selectos Tomo 1<\/i>, p. 197).<\/p><\/blockquote>\n<p>\u00bfC\u00f3mo podemos distinguir entre \u201cverdades emp\u00edricas\u201d y asuntos que no deben ser considerados como tales?<\/p>\n<p>En primer lugar, una verdad emp\u00edrica debe basarse en un \u201cAs\u00ed dice el Se\u00f1or\u201d para ser distinguida como tal. No podemos hacer una verdad emp\u00edrica de un tema en el que la palabra de Dios guarda silencio o nos deja libertad\u2014\u201cpero no para entrar en discusiones\u201d (Romanos 14:1).<\/p>\n<p>En segundo lugar, parecer\u00eda l\u00f3gico que no tom\u00e1ramos como \u201cverdad emp\u00edrica\u201d un tema sobre el cual la profeta de Dios para el fin del tiempo guard\u00f3 silencio, salvo tres aprobaciones que apuntan a que la mujer puede ocupar el rol pastoral, ministerial y sacerdotal, tanto como el hombre.<\/p>\n<p>En tercer lugar, no debemos tornar en \u201cverdad emp\u00edrica\u201d un tema acerca del cual honestos estudiantes de la Biblia difieren, mientras que estos mismos estudiantes concuerdan en las grandes verdades doctrinales contenidas en las Escrituras, tales como el s\u00e1bado, el santuario, la segunda venida, el mensaje de los tres \u00e1ngeles y muchos m\u00e1s.<\/p>\n<p>El punto crucial es el siguiente: la Biblia no manda o proh\u00edbe expresamente la ordenaci\u00f3n de la mujer. Las Escrituras no contienen ninguna declaraci\u00f3n, explicaci\u00f3n o mandato expl\u00edcitos con relaci\u00f3n a una regla universal al respecto. Y esta es precisamente la raz\u00f3n por la cual la iglesia debe privarse de dictar una regla universal en este asunto. El ordenar o no ordenar a la mujer no es un asunto de ortodoxia doctrinal ni es un asunto de imperativa moral. Por lo tanto, no constituye un asunto de prueba que determine a la feligres\u00eda.<\/p>\n<p>Si las Escrituras no expresan un mandato, nosotros tampoco debemos hacerlo. Simplemente no podemos trazar una l\u00ednea en la arena si las Escrituras no trazan tal l\u00ednea. Deber\u00edamos aspirar a la libertad m\u00e1xima y a la restricci\u00f3n m\u00ednima en asuntos que no involucran herej\u00eda ni pecado. La ordenaci\u00f3n de la mujer es simplemente uno de esos asuntos acerca de los cuales debemos decir \u201cla frase de\u201d (Romanos 14:5); y eso incluye a la mujer. El problema que enfrentamos en el presente \u2013y \u00e9ste es un problema serio- es que el asunto de la ordenaci\u00f3n est\u00e1 siendo presentado como una \u201cverdad emp\u00edrica\u201d que determina nuestra fe en las Escrituras.<\/p>\n<p>Un sencillo ejercicio hipot\u00e9tico ayudar\u00e1 a poner el asunto en perspectiva.<\/p>\n<p>Hazte la pregunta, \u201cSi la sesi\u00f3n de la Conferencia General vota a favor de permitir la ordenaci\u00f3n de la mujer, \u00bfcambiar\u00eda yo mi membres\u00eda de la Iglesia Adventista del S\u00e9ptimo D\u00eda?\u201d<\/p>\n<p>Si tu respuesta es: \u201cNo, claro que no,\u201d entonces entiendes, hasta cierto punto, que esto no es un asunto moral o una \u201cverdad emp\u00edrica\u201d.<\/p>\n<p>Por el contrario, hazte otra pregunta: \u201cSi la sesi\u00f3n de la Conferencia General votara a favor de adoptar la observancia del domingo en lugar del s\u00e1bado, \u00bfcambiar\u00eda yo mi membres\u00eda y me separar\u00eda de la iglesia?\u201d<\/p>\n<p>La mayor\u00eda de los adventistas del s\u00e9ptimo d\u00eda conocedores de la Biblia contestar\u00edan: \u201cS\u00ed, lo har\u00eda.\u201d<\/p>\n<p>Este es el punto: muchos de nosotros entendemos correctamente que, por una parte, existen asuntos de ortodoxia doctrinal y de imperativa moral y, por otra parte, existen asuntos de opini\u00f3n y convicci\u00f3n individual. La ordenaci\u00f3n de la mujer cae claramente bajo la segunda categor\u00eda, debido a la transparente falta de apoyo b\u00edblico en cualquiera de las direcciones.<\/p>\n<p>En el presente debate, sin embargo, nos enfrentamos a un insistente reclamo de que la ordenaci\u00f3n exclusivamente del var\u00f3n es un asunto de ortodoxia doctrinal e imperativa moral.<\/p>\n<p>En una presentaci\u00f3n tras otra, tanto en forma oral como escrita, se nos est\u00e1 comunicando que si permitimos la ordenaci\u00f3n de la mujer, esto constituir\u00e1 una infidelidad a las Escrituras. Se nos est\u00e1 comunicando que debemos votar e imponer una regla universal para la Iglesia Adventista del S\u00e9ptimo D\u00eda a nivel mundial en contra de la ordenaci\u00f3n de la mujer o, de lo contrario, dejaremos de seguir las Escrituras.<\/p>\n<p>Por favor, escucha lo siguiente:<\/p>\n<p><strong>\u00a1Posicionar el asunto de esta manera es muy peligroso para la unidad y misi\u00f3n de la iglesia, y amenaza con perjudicar nuestro testimonio frente al mundo!<\/strong><\/p>\n<p>Y aunque la ordenaci\u00f3n de la mujer no puede ser considerada como una transgresi\u00f3n moral a ra\u00edz de las Escrituras, el dividir a la iglesia de Dios a causa de un asunto como \u00e9ste s\u00ed lo es. Ejercer la propia influencia de una manera que contribuya a polarizar la iglesia a causa de asuntos como \u00e9ste, el cual carece de un claro mandato b\u00edblico, es definitivamente un pecado en contra del cuerpo de Cristo.<\/p>\n<p>Al percibir que realmente no existe un mandato b\u00edblico que apoye un lado u otro en referencia a la ordenaci\u00f3n de la mujer, algunos han recurrido a levantar miedos, bas\u00e1ndose en argumentos extra-b\u00edblicos para as\u00ed presentar el asunto como algo moral. El m\u00e1s destacado de estos es el reclamo de que la ordenaci\u00f3n de la mujer conducir\u00e1 a la ordenaci\u00f3n de los homosexuales.<\/p>\n<p>Primeramente, ser mujer y ser homosexual no son comparables de ninguna manera.<\/p>\n<p>En segundo lugar, la l\u00f3gica de este argumento parte de una falsa premisa. Comenzando con la suposici\u00f3n de que la Biblia ordena que el rol de pastor ordenado sea ocupado s\u00f3lo por hombres, se llega a la conclusi\u00f3n de que la ordenaci\u00f3n de la mujer es el resultado de un m\u00e9todo liberal de interpretaci\u00f3n b\u00edblica (como, por ejemplo, la alta cr\u00edtica) que as\u00ed se abre una puerta para que la iglesia reinterprete liberalmente otras ense\u00f1anzas b\u00edblicas, tales como la ense\u00f1anza b\u00edblica con respecto a la homosexualidad.<\/p>\n<p>Si esta premisa fuera verdad, entonces, seguramente la ordenaci\u00f3n de la mujer ser\u00eda un movimiento peligroso. Pero, como hemos descubierto, la premisa es falsa. La Biblia no proh\u00edbe la ordenaci\u00f3n de la mujer. La Biblia, por el contrario, claramente proh\u00edbe la pr\u00e1ctica de la homosexualidad. Por tanto, no se requiere una hermen\u00e9utica b\u00edblica liberal para permitir la ordenaci\u00f3n de la mujer. \u00a1Lo \u00fanico que se requiere es una lectura de la Biblia que sea s\u00f3lida, balanceada y conservadora! De hecho, como hemos visto, probar que la Biblia proh\u00edbe la ordenaci\u00f3n de la mujer requiere un m\u00e9todo hermen\u00e9utico que s\u00f3lo puede considerarse como menos conservador.<\/p>\n<blockquote><p>De la misma forma, perdemos autoridad moral si recurrimos al extremismo&#8230;<\/p><\/blockquote>\n<p>La prohibici\u00f3n de la ordenaci\u00f3n de la mujer, que tiene como prop\u00f3sito el prevenir la ordenaci\u00f3n de los homosexuales, equivale esencialmente a evadir lo que es inocente, para as\u00ed evadir lo que no lo es. Tenemos que trazar la l\u00ednea justo donde se encuentra, y no donde no se encuentra. No prohibimos comer trigo como una prevenci\u00f3n en contra de beber licor. No prohibimos la ganancia de dinero como una prevenci\u00f3n en contra de la avaricia y el materialismo. No prohibimos las relaciones sexuales matrimoniales como una prevenci\u00f3n en contra del adulterio. Prohibimos lo que est\u00e1 prohibido y no manufacturamos reglas de origen humano que vayan m\u00e1s all\u00e1 de esto.<\/p>\n<p>En efecto, al abstenernos de crear restricciones innecesarias, fortalecemos nuestra influencia y nuestra credibilidad ante el mundo al que hemos sido llamados a ganar para Cristo, as\u00ed como dice Pablo en 1 Corintios 9:19-23. Al permitir el espacio necesario dentro de nuestras creencias, sin tener que comprometer la verdad, demostramos que somos tolerantes y razonables y, en caso de que tengamos que trazar la l\u00ednea con relaci\u00f3n a una imperativa moral, seremos tomados en serio. De la misma forma, perdemos autoridad moral si recurrimos al extremismo y prescribimos mandatos que van m\u00e1s all\u00e1 de lo que est\u00e1 escrito en las Escrituras. El tomar una posici\u00f3n extrema en una direcci\u00f3n con el prop\u00f3sito de potencialmente protegernos de otra posici\u00f3n extrema en la direcci\u00f3n opuesta, no fortalece nuestra fidelidad a las Escrituras. Un extremo no corrige al otro, sino que, en realidad, un extremo tiende a nutrir el extremo opuesto.<\/p>\n<p>Entonces, \u00bfqu\u00e9 haremos?<\/p>\n<blockquote><p>La iglesia de Dios no necesita extremos, ya sea de derecha o de izquierda, para definir y dictar el camino a seguir.<\/p><\/blockquote>\n<p>Considerando el hecho de que no tenemos un pasaje b\u00edblico o una declaraci\u00f3n del Esp\u00edritu de Profec\u00eda que articule la ordenaci\u00f3n exclusiva del var\u00f3n como asunto de ortodoxia doctrinal o como imperativa moral, \u00bfc\u00f3mo podremos entonces, en buena conciencia, imponer una regla universal en contra de algo que no es condenado por la Palabra de Dios?<\/p>\n<p>La iglesia de Dios no necesita extremos, ya sea de derecha o de izquierda, para definir y dictar el camino a seguir. Necesitamos ser guiados por un pensamiento b\u00edblico que sea racional, balanceado, y s\u00f3lido. En base a la evidencia que yace frente a nosotros, votar a favor de una regla universal en contra de la ordenaci\u00f3n de la mujer ser\u00eda irresponsable e insensato de nuestra parte. En el contexto de una iglesia mundial que cuenta con millones de miembros, la \u00fanica acci\u00f3n racional y caritativa que podemos proveer es el permitir que las divisiones decidan qu\u00e9 es lo mejor para su campo de labor.<\/p>\n<p>A esta altura del proceso, no importa tanto lo que t\u00fa y yo preferimos con respecto a la<\/p>\n<p>ordenaci\u00f3n. En cambio, la pregunta es si estamos dispuestos a dividir la iglesia de Dios a causa de este asunto.<\/p>\n<h3>S\u00faplica<\/h3>\n<p>Como adventistas del s\u00e9ptimo d\u00eda, tenemos una vocaci\u00f3n prof\u00e9tica importante de predicar el evangelio eterno a toda naci\u00f3n, raza, lengua y pueblo, en la tierra.<\/p>\n<p>Dios nos ha dado un mensaje potencial, centrado en Cristo, de pintar para el mundo una imagen sin precedentes de la belleza del car\u00e1cter de Dios.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 debemos desviar nuestra atenci\u00f3n de este llamamiento vital y dividir la iglesia de Dios por un asunto que no cae en los par\u00e1metros del mensaje que Dios nos ha dado?<\/p>\n<p>Por lo tanto\u2026<\/p>\n<p>Si usted es un delegado en el Congreso de la Asociaci\u00f3n General de 2015, por favor, vote a favor, para permitir que cada divisi\u00f3n decida individualmente si debe o no ordenar a mujeres dentro de su territorio.<\/p>\n<p>De este modo, estar\u00e1 poni\u00e9ndose a favor de abstenernos de dividir la iglesia por un asunto que no constituye una verdad emp\u00edrica.<\/p>\n<p>Votando de este modo, estar\u00e1 votando para abstenernos de crear restricciones que van m\u00e1s lejos de lo que est\u00e1 escrito en la Palabra de Dios.<\/p>\n<p>Votando de este modo, estar\u00e1 votando para afirmar la libertad del Esp\u00edritu de Dios para hacer lo que decida con su pueblo.<\/p>\n<p>Cu\u00e1n tr\u00e1gico y triste ser\u00eda permitir que nuestra querida iglesia se dividiera por un asunto donde miembros de la iglesia, creyentes en la Biblia y fieles, difieren en opiniones de buena conciencia.En este asunto, respet\u00e9monos los unos a los otros mediante la aplicaci\u00f3n de la antigua m\u00e1xima cristiana:<\/p>\n<p>\u201cEn cuanto a lo esencial, unidad; en cuanto a lo no esencial, libertad; y caridad en todo.\u201d<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>english \u00a0|\u00a0 espa\u00f1ol \u00a0|\u00a0 \u0440\u0443\u0441\u0441\u043a\u0438\u0439\u00a0 | \u00a0portugu\u00eas Mi\u00e9rcoles, 14 de enero 2015. 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